lunes, mayo 12, 2014

El dogmatismo artístico: de la trascendencia a lo efímero.



“El que se mueva no sale en la foto”, “Tuvo sus cinco minutos de fama”, “Si no sale en la tele no es famoso”. En el siglo pasado, cuando la naturaleza virtual aun no nos invadía, este tipo de frases nos mostraban una necesidad social, inventada desde el colectivo, que la transcendencia era una aspiración real, aunque en el fondo sabíamos que todo lo que conocimiento, empírico o no; diacrónico o no, terminaría por mutarse.

El mismo hombre desde lo individual y en lo colectivo está consciente que llegará la muerte, y en esa idea el arte y su naturaleza nos revelan una cualidad permanente y flexible en el hombre; todo muere o se transmuta pero el arte revela la materia transcendental, aquella en la que es capaz de mostrarnos la Universalidad.

En el arte la Universalidad puede entenderse, no como aquello que no cambia, sino como aquello que nos hermana con los hombres de todas las épocas o espacios geográficos, así como también con todos los contextos en los que se desenvuelve e interactúa el hombre.

Sin embargo, son las interpretaciones del arte, las que en un momento determinado, ciertos grupos reduzcan la trascendencia a lo efímero del impacto de un ejercicio artístico o poético. El dogmatismo en el arte, inconsciente o no, es factor para que surjan “las transcendencia efímeras” en el arte y no la transcendencia de lo efímero.

Una imagen, un video, en la época del Internet, llega a lograr una resonancia de alto alcance, sin embargo puede desfigurarse cuando llega al último eslabón de las computadoras, que muy probablemente ni siquiera tenga existencia fuera del monitor. Lo que algunos grupos llegan a entender por “Arte” puede diluirse entre las redes sociales, a partir de la propagación viral, y no perder todo sentido o significado.


II
Acción Poética a la carga


Se ha documentado el movimiento de “Acción poética” que entre sus acciones consiste en buscar bardas en las que se fondean de blanco para escribir en ellas versos que despierten la “Conciencia social” hacer que la poesía se asequible para todos, quizá la pinta de en una barda nos haga conscientes del arte y la poesía en la vida cotidiana.

Una barda pintada de blanco, en la que se muestra un verso o un fragmento de poema, se convierte en una imagen viral que se propaga hasta el infinito. La contundencia de la imagen poética queda diluida, pierde el sentido y el significado, pareciera que de tanto mostrar la imagen, las redes sociales y el Internet, la convierte en una frase hecha que se propaga hasta el infinito. Si la el espectador o lector de la imagen no conoce el contexto en el que fue creada, no conocerá la trascendencia y la Universalidad que está inherente a la obra.

La pinta y su exhibición al infinito; la interpretación dogmática en la que existe la necesidad de hacer consciente al hombre del acto poético reduce la imagen poética a una trascendencia efímera.

Acción Poética Guadalajara convocó a una Mega pinta el 30 de marzo de este año, que tuvo como propósito pintar alrededor de cien bardas. De pronto litros y litros de pintura blanca cubrieron manifestaciones urbanas, que ya existían en las bardas de las calles aledañas al Expiatorio, en Guadalajara, para “concientizar” a la población de la existencia de la poesía en la vida cotidiana. Un grupo de artistas urbanos expresaron su descontento arguyendo que ningún movimiento social o artístico debería manifestarse, si este nacía silenciando a otro.

Las manifestaciones artísticas deben reconocer la inclusión de todas formas de pensamiento. El arte no se debe como una lucha literal con el arte, tal vez como una lucha metafórica con el arte. No se puede combatir la “Contaminación visual” con arte si no se concibe a la “Contaminación visual” como una forma de pensamiento. Un amigo me recordó a los grupos sociales que protestan en contra del gobierno y del sistema, utilizando formas anacrónicas y arcaicas. Que buscan “dentro de una ideología cerrada e ingenua” acabar con todas las formas posibles del sistema. Quizá tendría mayores resultados si diseñáramos una estatua al sistema y al gobierno no mayor a cincuenta centímetros, que nos recordara a cada momento la grandeza del pueblo ante cualquier sistema de gobierno.

Alejandro Jodorowsky habla, en el libro Psicomagia, de la necesidad de los actos poéticos que se conciben desde la espontaneidad, (que no se repetían, que dependían del momento y sobre todo que no se virilizaban), que buscaban despertar la consciencia social sobre las manifestaciones artística, aunque su impacto fuera efímero.

III
Acción patética a la carga.

Hoy es Mayo de 2014, a la entrada de la colonia Balcones de Santa María, por la avenida Camino Real a Colima, existen cuatro pintas de una estación de radio. Las frases hacen alusión a contenido sexista y misógino. Quizá cualquiera que respete las diversas formas de pensamiento, sentirá repulsión y aberración a lo que dicen y promueven, el sobajamiento de la mujer como género.

Quién está al frente de la campaña publicitaria de la estación de radio, quizá no entienda (y no tiene por qué entender) sobre la interpretación del arte, ni mucho menos pretenda explicar, mediante el dogmatismo el significado del arte. Lo que quizá si sabe es impacto que tienen los medios de comunicación, y sobre todo, las redes sociales en nuestro contexto. Una imagen virilizada puede llegar a millones y millones de usuarios. En tiende el sentido de la publicidad, y quizá, de lograr su cometido, logre manipular la situación a su favor. La estación de radio no representa los intereses de una sociedad, de un sistema de gobierno, sino representa los intereses de una empresa privada, que nada le quita, ni le abona ser o no ser una empresa socialmente responsable, ella solo busca quedar en el inconsciente de la gente.

Quienes gritan y censuran las pintas de la estación, vuelven a caer en un dogmatismo interpretativo, en las que se es posible pensar en la “represión de la libertad” como forma, políticamente correcta de convivir como sociedad. La solución no está en aceptar el mensaje misógino que se manifiesta en las pintas, como tampoco está en censurar las pintas. Quizá debemos aceptar que las manifestaciones misóginas, sexistas y machistas dañan a la mujer como género, y al mismo tiempo daña una sociedad.

Las pinta en las bardas en la calle Camino Real a Colima de Balcones de Santa María, nos recuerdan que aun existen muchos pendiente en esta sociedad, y que existe grupos empresariales, sociales, etc… que sus intereses están por encima del bien común. Ante eso la solución que cada uno puede aportar puede ser desde sus trincheras, denunciando, criticando, exigiendo la igualdad de género y el cese a la propaganda misógina y discriminatoria, contrarrestando los efecto de una campaña viral. La pinta nos recuerda que aun existen grupos que anteponen sus intereses y dañan profundamente, y que las palabras son una herida en la conciencia del pueblo.



jueves, mayo 01, 2014



Presentación del libro: Revolución Groovy de Neri Tello, a cargo de Luis Eduardo García, Marlene Zertuche, Pedro Valderrama y Gustavo Iñiguez

Día: 9 de mayo

Lugar: Fondo de Cultura Económica. Chapultepec sur 198, entre López Cotilla y La Paz.

horario: 20.30 horas.



Entrada libre.

sábado, marzo 01, 2014

El viento y las palabras. Renovación poética en Jalisco (autores 1980 - 2000)



Prólogo







Nada nuevo bajo el sol

“Nada nuevo bajo el sol” era la conclusión que llegábamos los que estudiábamos en la Licenciatura en Letras Hispánicas después de leer El grado cero de la escritura de Roland Barthes. La discusión y la desilusión se originaban porque como “jóvenes aprendices al oficio de poeta” teníamos que aceptar la derrota acuestas; nada que lo que pudiéramos escribir sería algo nuevo para posibles lectores empapados de poesía, sin embargo el entusiasmo de algunos no terminó mermándose, sino que continuó hasta lograr escribir algo interesante que después de las miles hazañas fueron publicándose.

Los fines de semana, a quienes nos interesaba aprender sobre “poesía” asistíamos al Antitaller de poesía “César Vallejo” coordinado por Raúl Bañuelos y al taller de sensibilización poética que coordinaba Ricardo Yáñez. Entre la lista de autores latinoamericanos que leíamos en el antitaller, se revelaba la tradición poética en la que pertenecíamos. Los aprendices soñábamos con algún día alcanzar un poco de la gloria de esos escritores. Probar un día, aunque fuese por un solo verso, lo que estos escritores abarcaban. Conforme avanzamos en nuestras lecturas, nuestras propias reflexiones nos regresaban a nuestra realidad, soñar de esa manera implicaba solo soñar, sin la posibilidad de no llegar a ningún lado con hacerlo. Los que “aceptamos” esa condición conocimos nuestros límites, y lo que siguió fue hacer un trabajo honesto.


En una sesión del taller de Ricardo Yáñez nos enseñó que la poesía hablaba lo que se habla desde siempre. Era otra manera de decir que “Nada había bajo el sol”. Estas enseñanzas perturbaron profundamente la concepción de la poesía. Con las lecturas de Octavio Paz se reafirmaba la idea que la palabra presencia el pasado en el presente y lo proyecta. El tiempo se fugaba al infinito, como en un juego de espejos mirándose entre sí. La poesía entonces se convertía en atemporal y al mismo tiempo en universal, en ella el tiempo que pasaba no tenía tiempo, en el tiempo poético se fundían todos los tiempo, el poeta tiene la capacidad de evocar y convocar todas las horas que han pasado, que pasarán y que están pasando.

Cada poema es una cadena al infinito, que cuando pareciera llegar al último eslabón, uno se da cuenta que vuelve estar en el primer eslabón. La poesía es avance y retroceso. Regreso a los orígenes, el movimiento pendular que Paz nos habla en la ruptura y tradición poética. El origen y el éxodo están constantemente situados en la misma dimensión, saludándose, mirándose, encontrándose idénticos, similares, opuestos, lejanos, complementarios, suplementarios. Luis Rogelio Nogueras nos dice en su poema Eternóretornógrafo lo siguiente:

El joven poeta murmuró cerrando el libro
de Apollinaire:
“Este sí es un poeta...”
(…) Homero, el ciego, repetía en hexámetros los extraños poemas
que se susurraban al oído
los amantes en las estrechas calles de Babilonia
y Susa,
y en Babilonia y Susa
los poetas imitaban los versos de los hititas de Bog Haz Keui
y de la capital egipcia de Tell El Amarna,
y los poetas del 4000 a.n.e.
imitaban a los poetas del 5000 a.n.e.
hasta que el hombre de Pekín, en la húmeda caverna
de Chou-Tien
viendo arder lentamente sobre las brasas el anca
de un venado,
gruñó los versos que le dictaba desde el futuro
un joven poeta que murmuraba cerrando un libro
de Apollinaire.

Cada poema se convierte en la respuesta a otro, en el inicio y fin de un diálogo eterno. Cada poema viaje a través de las épocas y al llegar al lector se renueva. Cobra fuerza y vida. El poeta joven aspira a convertirse en parte de ese diálogo, aunque a veces ignore que la lectura hizo lo suyo, que la reflexión diaria y la lectura lo pueden llevar a la experiencia poética, a la revelación.

La poesía representa romper con las estructuras de pensamiento, El joven Rimbaud rompió con las formas estéticas de la poesía parnasiana, al hacerlo de manera violenta logró que se concibiera la poesía más libre y visionaria. No solo en la forma sino también en su contenido y su apreciación. Pero la poesía también representa trascendencia. El joven Novalis llevó la sublimación de la poesía a puntos muy altos; su naturaleza mística conjugó en la poesía la totalidad del universo divino y su cosmos. La poesía joven es entonces ese eslabón origen y éxodo.

Hugo Gutiérrez Vega escribió en su poema “El viento y las palabras”

Ahora
Retomemos
El salterio olvidado.

Somos
La nueva voz
El polvo nuevo
De la palabra antigua.

Estos versos representan la importancia de la trascendencia y de lo efímero. De estos versos partimos para compilar la presente antología. Ellos representan el sentido y la importancia de renovar la voz, de mirar bajo ese polvo (nuevo), lo que la palabra dice y lo que ha dicho desde siempre. La renovación de la tradición y la ruptura. En homenaje a Gutiérrez Vega, quién siempre ha apoyado la creación literaria joven, es que, y con su consentimiento, utilizamos el título del poema para dar nombre a esta antología.


El poeta joven

El escritor joven siempre ha estado activo en el desarrollo de la vida literaria de un país, de una comunidad, de una región. A veces reunidos alrededor de una figura literaria que cobije y oriente sus percepciones acerca de la literatura. Alrededor de Alfonso Reyes se congregaron los contemporáneos, en torno de los contemporáneos se agrupó Carlos Fuentes, Octavio Paz, entre otros.

Octavio Paz reconoce en Poesía en Movimiento (1966), el trabajo realizado por los poetas jóvenes, la poesía joven representaba un eslabón en la cadena de la historia de la poesía. Sin ella no se entendía y no se concebía la renovación del pasado como un fin: “Nosotros lo que pretendemos, es alterar la visión acostumbrada: ver en el presente un comienzo, en el pasado un fin. Este fin es provisional porque cambia a medida que cambia el presente” (Octavio Paz: Poesía en movimiento: 1966). La importancia de la poesía joven radicaba en que sin ella no existía la naturaleza cíclica de la literatura. Con el grupo de La espiga amotinada (1960) y Ocupación de la palabra (1965), cuyos textos pertenecían a Juan Bañuelos, Oscar Oliva, Jaime Augusto Shelley, Eraclio Zepeda y Jaime Labastida, Octavio Paz explicaba lo que sucedía en la poesía joven: “[La espiga amotinada] el título del libro era romántico y un poco retórico. Los poemas también lo eran. La actitud del grupo pareció exagerada” [Ocupación de la palabra]. “Sin someterse a los necios preceptos del ‘realismo socialista’, los cinco han declarado que para ellos el ejercicio de la poesía es inseparable del camino de la sociedad. Esta pretensión en la segunda mitad del Siglo XX puede hacer sonreír. Por mi parte creo, que inclusive si se estrellan contra el famoso muro de la historia, pensar y obrar así es un punto de honra para cualquier poeta y más si se es joven. Al proclamar su voluntad de unir el acto y la palabra, el grupo volvió a la actitud del Taller, sólo que con mayor lucidez y osadía poética. Este regreso fue, además y sobre todo, un retorno al verdadero origen del movimiento poético moderno” (Octavio Paz: Poesía en Movimiento).

Gabriel Zaid, en Asamblea de jóvenes poetas, utilizó como “poesía joven” los textos de los escritores menores de treinta años en los años 70’s y 80’s y puso en tela de juicio ¿si la lista de los poetas jóvenes en Poesía en movimiento era la que se escribía en México? Responder esta pregunta lo llevó a revisar los poemas publicados por los jóvenes de la época. Zaid puso de manifiesto que en el México de los años 80’s y finales de los 70’s, los jóvenes escribían más de lo que leían, la poesía se había convertido en un fenómeno con mayor aceptación, llegaba a las clases sociales bajas y medias-bajas. Sus reflexiones lo hicieron cuestionarse sobre la vida útil de cualquier antología que pudiera ir desde lo efímero hasta lo trascendental.

El reto que se propuso Zaid fue seleccionar a veinticinco escritores que representaran la poesía joven en México; el problema que sobrevino fue qué criterios seguir para seleccionar a quienes tenía los méritos para estar en una antología. No pudo conseguir más que reducir el número de escritores a esa cifra, porque conforme pasaba el tiempo aparecían nuevos autores. Asamblea de poetas jóvenes hace referencias de alrededor de seiscientos poetas. La antología se volvió un censo de los poetas jóvenes que dio a conocer: quiénes eran y qué escribían.

Estas dos antologías son los trabajos más representativos acerca de la poesía joven, cada uno situado en épocas diferentes, con una importancia por separado. El punto de coincidencia es que la producción de los textos de escritores jóvenes representa la renovación de la literatura concebida como algo cambiante.


El tiempo que llegó

A principios del Siglo XX los escritores en Jalisco eran fácilmente identificables, ya que la mayoría de ellos gozaban de un renombre literario; Enrique González Martínez, a finales del Siglo XIX y principios del XX, era el poeta más importante en México porque con él terminaba el “modernismo” que Manuel Gutiérrez Nájera y Rubén Darío habían iniciado; González de León era admirado por López Velarde, ya que su poesía inauguraba una poesía provinciana moderna, y Alfredo R. Plascencia llevaba la poesía a un estado místico.

El mismo fenómeno se repitió con los escritores nacidos en las primeras décadas del siglo XX, Los autores más representativos fueron Agustín Yánez, José Luis Martínez, Elías Nandino, Emmanuel Carballo, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Adalberto Navarro Sánchez, Arturo Rivas Sainz, Ernesto Flores. Varios de los libros publicados en la primera mitad del siglo XX se volvieron indispensables: Pedro Páramo y El llano en llamas, ambos de Juan Rulfo, Al filo del Agua de Agustín Yánez, La Feria de Arreola, Nocturnos de Elías Nandino.

En la década de los setentas y ochentas hay un nuevo periodo de producción literaria. En estas décadas proliferaron las revistas literarias, las publicaciones independientes, así como el nacimiento de editoriales pequeñas. En los escritores Adalberto Navarro Sánchez, Arturo Rivas Sainz, Elías Nandino, Luis Patiño los jóvenes encontraron cobijo e impulso que sirvieron de estimulo e impulsaron su trabajo.

Jalisco tuvo en esta etapa una renovación muy importante, la generación de escritores, en su mayoría nacidos en la década de 1950 y finales de los años cuarenta; comenzaban a circular sus primeros trabajos de creación literaria. Ricardo Yánez, con Divertimento (1972) Escritura Sumaria (1977), Ricardo Castillo con Pobrecito Señor X (1976), Rafael Torres Sánchez, Entre la ? y la ¡ (1978), Raúl Bañuelos con Tan por la vida (1978), Enrique Macías con Poemas Perrunos, (1980) y Raúl Aceves con Cielo de cosas devueltas (1982); por citar algunos fueron parte de esta generación de escritores que dieron testimonios de los nuevos tiempos que estaba viviendo el Estado.

La proliferación de revistas fue abundante, y en ellas quedó de manifiesto la producción literaria de esta generación, mencionaremos sólo algunas de las más importantes de la época: Et Caetera de Adalberto Navarro Sánchez (1950-1985, con tres épocas), Summa de Rivas Sainz (1954-1985), Coatl de Ernesto Flores (1965-1969), Esferas dirigida por Ernesto Flores (1969-1984), Péñola de Juan José Doñan (1979-1987).

En 1970, se reunieron entre sí Jorge Souza, Ricardo Yánez, Carlos Prospero, Gilberto Meza, Gloria Velásquez, Lilian Nepote, todos ellos estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, para fundar el taller literario: Protoestesis. Elías Nandino coordinó este taller en 1972, trasladando su sede a la capilla del Ex-convento del Carmen, y el taller pasó a depender del Instituto Nacional para las Bellas Artes (INBA) del Estado de Jalisco. En décadas posteriores algunos escritores que publicaron sus primeros trabajos en los setentas y ochentas, ya eran referencia para la formación de las nuevas generaciones y el taller tomó una gran importancia, ya que la tradición literaria se transmitía y se recreaba en estos espacios. Hacía la década de los años noventa, Raúl Bañuelos, Carmen Villoro, Ricardo Yánez, Ricardo Castillo, Roberto Villa, Cesar López Cuadras, Artemio González, Patricia Medina, eran algunos de los talleristas que habían publicado en décadas anteriores.

Hubo una proliferación de revisas como Trashumancia, El Zahir, El Hoyo, Juglares y Alarifes, Hojas literarias, Diserta, Luvina, La voz de la esfinge, Soberbia. En ellas quedó asentada una renovación literaria. Nacieron en esta década editoriales -ahora clave en algunos casos- como Arlequín, Mantis, Anacoreta, Luz Violeta, Mala estrella, Literaria, Alimaña Drunk, Paraíso Perdido.

Asamblea de Poetas Jóvenes, de Zaid, inspiró uno de los trabajos claves de los ochentas: en 1989, Raúl Bañuelos, Dante Medina y Raúl Aceves publicaron la antología: Poesía reciente de Jalisco, en ella hacían un registro de las voces que estaban coincidiendo: localizaron a 354 poetas, y antologaron 73. Sin duda esta antología es un referente necesario para la poesía que fue escrita por autores nacidos después de 1945.

Las antologías que aparecieron en los noventas fueron las de Ernesto Castro con Extremos: cuento último en Guadalajara; Felipe Ponce, Jorge Orendaín, y Alejandro Zapa con Tiro al Blanco, Antología de poesía; y César López Cuadras con Muestra literaria reciente de Jalisco. En la primera década del siglo XXI aparecieron las antologías, Muestrario de Letras en Jalisco de Sara Velásco, Poesía de Jalisco del siglo XX de León Guillermo Gutiérrez y Poesía viva de Jalisco, de Dante Medina, Raúl Bañuelos y Jorge. Souza. En los años recientes aparecieron las antologías Muestrario de Poesía Jalisciense de Jorge Orendain y Diez y nota. Poesía joven en Jalisco de Luis Armenta Malpica.

Sobre los criterios de selección y objetivos de la presente antología

El estándar de edad en CONACULTA para definir “Jóvenes creadores” lo propone en los treinta y cinco años. Quién busque una beca del FONCA, dentro de esa categoría, deberá tener una edad menor a la propuesta. Para hacer esta compilación partimos del 1980, buscando acercarnos al estándar de CONACULTA, ese fue nuestro primer criterio de selección.


El objetivo de la antología era mostrar un panorama real que reflejara el estado de la poesía joven en Jalisco, que al realizar este trabajo pudiéramos abarcar los diferentes matices y voces, para ello propusimos que los escritores reunieran las siguientes características:

• Que hubiesen nacido o que tengan por lo menos tres años viviendo en el Estado .
• Que fueran escritores con algún libro publicado, o que sus poemas aparezcan en revistas, que hayan ganado algún premio, que se encuentren en activo en algún proyecto literario.

Estos tres criterios de selección sumamente abiertos nos permitieron acercarnos a una gran cantidades de escritores. Algunos los contactamos de manera personal y les pedimos una selección de cinco a diez cuartillas, también pedimos que recomendaran a otros escritores, revisamos publicaciones en internet, libros, revistas, antologías, tomamos los poemas que nos parecieran más interesantes. Un escritor nos llevó a otro y así sucesivamente. La producción de textos por parte de los escritores, en Jalisco, es basta y muy aceptada.

¿A qué conclusiones podemos llegar después de revisar las propuestas entregadas por los escritores, de revisar las publicaciones, de escoger poemas que nos llamaron la atención?

Pensar en “Poesía joven” como una poesía en formación se convierte en lugar común. El poeta está en constante formación, pasa por diversas etapas a lo largo de su vida, el ejercicio y concepción de la poesía no puede llegar a un momento estático. Ni la forma de escribir por lo tanto no es la misma a lo largo de su vida productiva. En ese sentido decir que la “Poesía joven” está en constante formación equivale a una redundancia.

Sin embargo la poesía joven, tampoco se puede mirar como una propuesta a futuro. A la poesía le corresponde el terreno del azar y el incierto. Es por eso que el oficio del poeta debería considerarse desde la intuición. La posibilidad de los caminos, la posibilidad de la poesía como un punto de fuga proyectándose hacia diversas trayectorias. Es por eso que esta compilación no muestra a ningún poeta como parte de una apuesta a futuro. No hay seguridad que los poetas con premios nacionales sigan publicando, mucho menos que la poeta más joven incluida, Carolina Becerra, se convierta en una referencia obligatoria en los poetas de su edad.

Tampoco el espacio geográfico puede mirarse como algo estático; el Estado está conformado por ciento veinticinco municipios, y en ellos tienen sus propias manifestaciones poéticas, muy parecidas y muy diferentes entre sí, muy parecidas las formas y las concepciones que tienen los jóvenes poetas que habitan en la capital y al mismo tiempo, muy diferentes y contrapesas.

Nuestro objetivo es hacer un corte transversal en este momento histórico, en el que el desarrollo de la producción poética presenta características muy peculiares, todos poetas aquí citados tienen publicado por lo menos un poema en alguna de la plataforma de Internet o lo han utilizado para difusión de su obra . La aparición de publicaciones, de revistas, plaquettes, libros, antologías, y sobre todo autores es más efímera que en las generaciones anteriores. Este grupo de jóvenes tiene como ventaja la facilidad que otorga la tecnología para realizar publicaciones que aumentan de forma rápida, abundante y efímera.


El resultado de un registro del mapa literario en Jalisco es una polifonía, una reunión de voces, concepciones poéticas y de estilos difíciles de asir en su totalidad, que entre ellas se contraponen, pero también se suplementan y complementan en el mismo momento. Las publicaciones de textos de autores jóvenes funciona de manera paralela a las generaciones anteriores, ninguna generación fue espontánea, sino que las preocupaciones, afinidades y búsqueda entre una y otra, sólo se adecua al momento histórico. Lo importante en los autores jóvenes es que han tenido un desenvolvimiento paralelo entre sí en los círculos literarios, todos tienen características contextuales comunes. Imposible definirlos como una generación, todas las generaciones literarias han sido definidas por las circunstancias políticas, sociales y culturales que enmarcaron sus trabajos. Es decir, en estos poetas no hay nada que los convoque como generación, no hay una solo línea ideológica, estética o poética en la que se agrupen. Ni siquiera vivir en un lugar y tiempo determinado, con circunstancias históricas muy definidas los pueden agrupar como una generación. En la necesidad por conocer el inicio de los eslabones de la tradición poética en Jalisco. La poesía se convirtió en mosaico, como la variedad de posibilidades que se presentan al combinar los movimientos de un caleidoscopio.


Xochitl Ramírez
Jeannette Guerrero
Neri Tello


+Índice de autores

1980
Daniel Bencomo
Juan Castañeda
Leticia Cortés
Abel Díaz
Mario Z. Puglizi

1981
Sara Raca
Rafael Villegas
Lucía Miranda Fernández

1982
Maribel Castorena
Marcela Moreno
Xitlalli Rodríguez
Judith Satán
Gema Carolina Zorrilla


1983
Blanca Bátiz
Fernando Carrera
Gabriel Govea
Erwing Hernández
Federico Jiménez
Isaac Ortíz
Devadip Pérez
Marlene Zertuche


1984
Miguel Así,sinapellidos
Ana Corvera
Luis Eduardo García
Álvaro Luquín
Gustavo Iñiguez
Victor Villarreal

1985
Patricia Mata
Abril Medina
Mauxi Ornelas
Omar Sánchez Villegas
Lenin Alvarez

1986
Mariana Ayón
Julio Cesar Espíritu
Aleqs Garrigoz
Verónica Gutiérrez Licón
Rafael Nieto
Francesco Rabbannelli
Lizeth Sevilla


1987
Damian Covarrubias
Danivir Kent
Sihara Nuño
Alejandra del Toro


1988
Jonathan Berumen
Hiriam Ruvalcaba
Enrique Carlos Cisneros

1989
Sergio Nuñez
Nalleli Sánchez

1990
Adrian Esparza
Héctor Adrián Limón Fernández

1991
Carla Xel Ha
Alejandro Lobo Espejo
Arehf Palacios


1992
Juan Carlos Vanscoit
Anna Castel

1998
Melisa Nungaray

2000
Carolina Becerra




martes, enero 21, 2014

En Memoria

PAULA ALCOCER (1920 - 2014)


Nací en Salamanca, Guanajuato, el 25 de septiembre de 1920, pero a los cuatro años me fui a Estados Unidos con mi familia. Allá, en la primaria obtuve un premio en escritura y me regalaron una antología de poetas de habla inglesa. Ese libro que aún conservo fue de mis primeras lectura. Regresé a México cuando tenía doce o trece años. Estudié y me recibí en la Universidad de Guanajuato de química farmacéutica y ahí me quedé como maestra. En 1953 me vine a Guadalajara sola con mis dos niños y me ofrecieron trabajo en el Instituto Cultural México Norteamericano. Fui pionera en la enseñanza del inglés para niños. Hace dos años me dieron una medalla por ese motivo.
Yo nunca he sentido la necesidad de que me publiquen. Yo escribo porque siento la necesidad de escribir. Yo sabía que si no escribía me moría. En 1962, la Universidad de Guanajuato me publicó Párvula voz. A raíz de ello yo recibí una carta de Enrique González Martínez, a quien no conocía personalmente; fue tan halagadora que sentí escalofríos y lloré. Después me envió un libro de él con una dedicatoria muy hermosa. Cuando llegué a Guadalajara, Emmanuel Carballo aparentemente conocía mi libro, porque fue el primero que habló de ello y en uno de los números de Ariel me publicó un poema: "Ariel enfermo”.
Yo no pertenecí a ningún taller, porque entonces no los había. Nos juntábamos a las tres de la tarde a tomar un café en el café Nápoles y eso era todo. Trabajaba desde las ocho de la mañana hasta las siete de la noche. Con mi trabajo, les di una carrera a mi hijo y a mi hija; los dos son profesionistas. Después me jubilé y ya no trabajé; ya entonces habían crecido mis hijos. Y aquí estoy en la casa, leyendo siempre y escribiendo, como siempre, por las noches.

Libros de poemas: Párvula voz, Guanajuato, Universidad de Guanajuato, 1950. Poemas, Guanajuato, El gallo pitagórico, 1951. Entre la fiesta y la agonía, Guadalajara, Casa de la Cultura Jalisciense, 1960. Muerte en junio, Guadalajara, Ediciones del Gobierno de Jalisco, 1980. Aún hay sol en las bardas, Guadalajara, Secretaría de Cultura de Jalisco, 1996. De la vejez y otra alborada, Guadalajara, Secretaría de Cultura de Jalisco, 1999. Tiempo de ángeles, Guadalajara, Secretaría de Cultura de Jalisco, 2000.

Otoñal

CALIÉNTAME TÚ AÚN, SOL DE MI TARDE,
y en mi sellado corazón derrama
el oro de tu lumbre,
porque en tu lumbre se derrita y arda,
porque en tu lumbre el corazón avive
su puñado de brasas
y duerma al fin, cuando la noche llegue,
soñando que tu luz dora y traspasa,
flechas de eterno sol,
piedra, paisaje y alma.
La puerta

***

¡CÓMO EN LO OSCURO, CADA VEZ MÁS TRISTE,
se va quedando sola, cerrada para siempre,
la doble cárcel muda de la puerta!
¡Cómo en la estéril libertad del aire,
en la clausura ciega
de la estancia porfiada y taciturna,
la dividida rosa de mi vida
vanamente golpea!

Vanamente, sola y sin soledad,
hasta que el corazón, único ya
y desnudo al fin, aprenda
la inmóvil plenitud que habrá de abrirle,
a solas y en lo oscuro,
la rosa verdadera.

***

AGUARDO TODAVÍA;
aguardo aún, alta de hogueras y de signos,
dócil de llanto y de preguntas ciegas.
Aguardo en esas horas oscuras y secretas
cuando en la carne un ángel negro ofrece
testimonios de heridas infalibles,
y entre emplazada muerte y predicción de auroras
una aciaga vendimia de arenas y ataúdes
las sienes extasía.
Cuando los nombres duelen
como un muro de gritos y fantasmas terribles
y en la tierra vencida de los hombres sin alas
aran lentas, unánimes espinas,
la noche y el silencio.
Aguardo aún, endeble caña en éxtasis,
de pie sobre mis ruinas.

Porque escucho la isla
solitaria y distante del reposo
crecer como remanso de nubes amantísimas
entre el sueño y el alba.
Y la oigo crecer y levantarse,
relámpago de playas,
y diestra en llanto y sales a socorrerme
con la fresca merced y el refrigerio
de un ala sosegada.
Este sueño insumiso

***

ELLA, LA OTRA QUE ME HABITA,
la que vela, loca, ataúdes vacíos
y dice palabras que yo ignoro;
la que su duro cautiverio exalta
con fiero don de lenguas
y en el pecho, ejército de heridas,
le combaten el sueño y la tormenta;
la que puede llorar aún
cuando yo callo,
ella, la mujer que me habita,
ciega sufre mientras yo la miro
con mi rostro prestado
y mis ojos discípulos fieles de las piedras.
y yo le digo:
“Quedémonos aquí;
dura milicia, interminable guerra
son sólo nuestros días,
puerta de polvo el corazón sin ecos.
Quedémonos aquí, ya quietas,
y que la ruina acabe
por comernos los huesos”.
Un pulso de fantasmas lento enfría
el licor de mis sienes,
pero ella, la otra que me habita,
llora rebelde aún, y huye,
y a su sueño insumiso mis palabras
son endebles barricadas de arena.
El regreso

***

YO VENGO DESDE UN LEJANO PAÍS
situado al borde eterno de los ríos
con mis ojos adultos y mi sueño,
a guerra y claridad predestinada.
Vengo a habitar la orfandad de las piedras,
a gritar mi palabra en el silencio
de los muros hostiles;
vengo a buscar mi rostro en los espejos
de las habitaciones olvidadas
y en las furtivas máscaras que el sueño,
preceptiva de polvo y rebeldía, inventa
sobre el rostro más cerrado y fiel
de la ceniza.

Una secreta enemistad de espadas y presagios
borra hallazgo y retorno, y me defiendo apenas,
a duras potestades dada en servidumbre:
he venido a llorar mi soledad
en las ciudades extranjeras,
he venido a llamar en los opacos
aldabones enlutados,
a romperme los puños en el polvo
de las aras desiertas
y en los ciegos cristales
invadidos de muerte y de maleza.

Junto a extranjeros ríos, junto a las piedras lloro
el perdido solar de mi patria intachable,
la sólida privanza de aquel sueño
distante y poderoso.

Contra inhóspitos muros y contrarios cielos
me revuelvo en vano
y en vano mi dolor tercamente golpea
su pálida palabra en los escombros.
¡Ay, pero mi nombre me será devuelto,
la intransferible angustia de mi nombre
de enamorado polvo y ángel sometido!
Y en la obediente soledad de este viaje de plomo
escucharé de nuevo
la palabra secreta que me cierra el paraíso.



tomado de http://www.fomentar.com/Jalisco/Antologia/1920-1929.php

sábado, enero 04, 2014

Revolución groovy, de Neri Tello por editorial VersodestierrO




coleccioninteligente.blogspot.mx

www.cajadetexto.mx/somos.html


Un gran gusto publicar a uno de los poetas más arriesgados de los 70, con una poesía social, por momentos obrera, por otros sarcástica, ácida, ruda, cruel; escenarios que se reproducen en ciudades imaginarias de un Estados Unidos que puede ser mexicano pero implícitamente gringo. Generaciones de muerte de cuna, país de poetas que juegan al fashonismo. Neri Tello expone gran parte de éste, demagogia poética, y también la estructura que lo sostiene.

Colección Inteligente, 2013. Mil ejemplares.

Portada: Pedro Goche. Verso destierrO/ con el apoyo de Caja de Texto.


“Será de noche y siempre será de noche, así un verso de revolución groovy en el que si bien no se sintetiza la total postura poética del autor, Neri Tello, si nos ofrece la atmósfera en la que se despliega y actúan los personajes de este poemario. El alcohol, la cocaína, la mariguana, el sexo, excesos que demuestran el todo y la nada, las clases sociales bajas y bajísimas donde la creatividad se abre como una risotada, una crítica al mundo literario y, sobre todo, a ése que se presume intelectual. Neri Tello nos hace visible el golpe del capitalismo en el ánimo del que es pisado por la bota; revolución groovy es un mundo que se sostiene porque sí, porque no le queda más remedio que ser”.

De Marlene Zertuche”

Poemas de revolución Groovy


SOBRE LOS RECITALES POÉTICOS EN LOS QUE ALTERNAS CON POBRES PENDEJOS QUE CREEN HABER ENCONTRADO EL HILO NEGRO DE LA POESÍA Y LO QUE MENOS QUIERES ES BURLARTE AUNQUE TE LO PIDEN A GRITOS


me cai que oírte es como esperar a stravinsky
y en su lugar viene la banda del recodo
Arturo Suárez



a veces pareciera que lees a nocauts directo
a las mandíbulas de los asistentes
y que escribes sin la intención de hacerlo
lo que desconoces es si eso es suficiente para
estar sentado junto a un tipo leyendo sus poemas
lo ideal es regalarle un cisne o un pavo
para que tenga algo interesante
decirle que no tiene que decir sobre lo que no tiene que decir
no entiendes si está o se hace pendejo
obstinado en ser una linda niña terrible y despiadada
o un Vicente Fernández pacheco
es como si confundieras el whisky con el tonaya
aunque importaría poco porque hasta eso está de moda
entre más maldito mejor
y crees que a estas alturas y circunstancias
Rimbaud no tiene nada que hacer
tampoco
Baudelaire, Pessoa, Vallejo, Lorca
o la lista interminable de escritores nacidos antes y después de la coca
lo importante no es el cuestionamiento de lo poético en las prácticas sociales
o el cuestionamiento y revelación de la poesía misma
el aplauso
siempre lo compensa todo


***

ii

hey Frank
tú y yo trabajamos más de ocho horas
¡y ellos hablaban de lo cotidiano! ¡hablaban de poesía!
mírate, tú mantienes tu casa
a las seis de la mañana ya es tarde
a las diez de la noche regresas
vives al otro extremo
tú hijo más chico
entró a la escuela, necesita uniforme-cuadernos-zapatos-
libros de texto
el grandecito no hizo la tarea, golpeó a
su compañerito, miraba calzones, se le encontró con una
porno: regañar-volverse ogro-castigar-sacar el regaño del jefe:
hay que llegar más temprano- valorar el trabajo
hace siglos que tu mujer no se pinta
tus hijos acabaron por cerrarte la cenaduría de Amparito. El
cine de la central. El casino Veracruz:
no estoy triste, no es mi llanto…
oye, abre tus ojos, disfrutas las cosas…
nuestro cabello escasea. Se aferra a la calva
nuestros calzones se hacen amarillos. Nos creció la barriga
ya no juegan en el equipo los de antes. Fueron reemplazados
y mira Frank, ellos hablaban de mujeres como si no existiera tu esposa
hablaban de caricias como si sus manos fueran de seda
hablaban de hijos como si los suyos fueran suprahumanos
hablaban de lo cotidiano y les he visto ganar premios, viajar
por el mundo, recibir condecoraciones
hablaban de lo cotidiano como si tu vida, no existiera

***

¡hoy señores el poeta está al intemperie!
ayer le partieron el hocico y lo cogieron por el culo
no deben de acordarse porque no lo vieron
porque ha estado como siempre
como parte del inventario
como parte de la calle
como parte del relieve
ayer señores golpeaba el cielo con una botella rota
que sangre, que sangre que se muera
ayer estaba triste y con el brazo fracturado
!cómo quieren que escriba?
!cómo quieren que mendiga con lágrimas un poco de decencia y cordura?
!cómo quieren verlo sano?
!cómo quieren?
arrojen piedras y sepúltenlo
díganse a sí mismos que era un pobre pendejo
que de vez en cuando se enamoraba y fornicaba
que de vez en cuando era un tipo tierno demasiado frío
díganse a sí mismos para que no los escuche
díganse a sí mismos ¡pobre tipo! ¡da lástima!
díganse a sí mismos !asesinos¡
díganse a sí mismos un poema que no les pertenezca:
palabras, palabras, palabras
díganse a sí mismos de qué color es el cielo que el poeta ensució con sus manos
aprendan el lenguaje de los pájaros, hormigas y mariposas
aprendan a desenterrar los poemas del pecho
aprendan abrir vaginas con un murmullo
con un grito pequeño
con una voz que penetre hasta el fondo
aprendan señores a masturbarse porque sus cuerpos
no consiguen otra cosa
aprendan a masturbarse
porque la soledad se tiñe de blanco

domingo, diciembre 08, 2013

Sobre los comentarios de Felipe Ponce en Replicante (Qué espero den derecho de réplica)



Es sagrado el derecho de cualquier persona al Autoaprendizaje, dentro de él , los alumnos deben enseñarse a investigar. Como profesores solo debemos ser los guías, pero quienes deben descubrir su mundo son ellos. A ellos les pertenece, es parte de su educación, de su presente y de su futuro. Ser “Promotor de lectura” o ser “Promotor Cultural” implica otras situaciones o circunstancias. Pero como promotor de lectura, antes que promover el libro, promueves precisamente eso “La lectura” y esta no es exclusiva de los libros. Los libros tienen una función didáctica, también educan. Pero el proceso de enseñanza es más complejo y quizá lo entendemos mejor los que participamos directamente de él.

Sobre los comentarios de Felipe Ponce, en su Columna invitada en el periódico Mural, publicado Perfil», suplemento de «Mural», Guadalajara, 6 de diciembre de 2013, página 4. Debo aclarar como profesor de la preparatoria 20 y responsable de la Academia de Comunicación.

La visita de Ales Steger corresponde a una actividad académica. Como parte del desarrollo de las habilidades y competencias que el alumno debe desarrollar, el alumno hizo una investigación sobre el escritor: su ficha curricular y sus poemas. Encontraron el link de Internet http://www.artepoetica.net/Ales_Steger.htm, desde esa página y con ese PDF que está para cualquier persona que lo desee consultar, ellos crearon sus propias antologías, las cuales estaban diseñadas con:

Una portada
Un índice
Un prólogo (Escrito por ellos mismos)
Y los poemas en cuestión

Es decir un trabajo escolar sobre el escritor que nos visitó.

Al final del proyecto que concluyó con la visita de Ales Steger, los alumnos quedaron impactados por la personalidad y la franqueza del escritor a quién agradecemos profundamente su visita. Fue un verdadero trabajo de Autoaprendizaje.


Neri Tello

Todo poema es un viaje sobre los poemas de Ales Steger




Lanzar las palabras como monedas al aire, no para que caigan con una determinada cara, sino para que el vuelo sea el punto de partida, para que las palabras sea el principio de toda posibilidad, para que sea la poesía quien comience y nos orille al viaje. Tomar las palabras como un vehículo que nos advierte el camino que trae como adherencia el destino.

Adonde sea que vayas
Donde sea que tu sombra se mezcle con extraños
Sabes que al lugar donde te estoy esperando ya no regresarás
Y que quien te espera ya no soy yo
Por eso ve por sombras, que te eleven por los aires
Como una alfombra mágica, y te lleven al otro lado del corazón.

Todo poema es un viaje. En ellos nos internamos, ponemos en juego la experiencia, lo vivimos, nos llenamos de significado. Toda la vida cabe en un poema. En todo poema hay una vida que se construye y se complementa. El poema otorga sentidos, otorga una invitación a mirar las cosas desde otras perspectivas, a redescubrir el mundo y ponernos a nosotros en lugar de las cosas.
En Ales Steger, las pequeñas cosas contienen el universo, las miramos hacia abajo, el universo se esconde, para insinuarnos, para reclamar nuestra atención, para decirnos aquí estamos, para darle un nuevo sentido a las cosas:

Cuando cierras los ojos, ves el poema.
Vaciado de la firmeza de todas las cosas que a escondidas
Deseas
Te recuerda a una habitación recién blanqueada
Que el verano olvidó cerrarle la puerta y las ventanas
Pero también eso es sólo una alusión insuficiente a las
Imágenes de mundo físico.

La relación de las cosas pequeñas con el mundo, preconiza el viaje interno, la introspectiva, el viaje a “a nosotros”, donde el diálogo hacia el “otro”, no es más que nuestro diálogo interno, hacia el centro de nuestro ser. Allí donde las decadencias no tienen el sentido de la destrucción y, la paz es un elemento de búsqueda y de equilibrio.

Aquí el viaje tiene sentido, el poeta toma las palabras que se han convertido en viaje, se ha despojado de si, lo indispensable significa reflexión, meditación, reinvención. La adquisición de nuevos sentidos. Lo que ya se había nombrado vuelve a parecer, todo vuelve a sentir, se re significan las cosas a partir del rompimiento con las mismas. La metáfora ocupa su lugar, lo que está en el lugar de las cosas es una idea re significada, la metáfora ocupa su lugar: el lugar de las cosas, de la poesía que lo significa todo.

Cuando todavía era un niño
Leí acerca de las dos maneras en que mueren las estrellas
En el primer caso la estrella comienza a enfriarse (…)
En el segundo caso la estrella a contraerse
A través de millones de años cada unos de sus átomos, cada gota de luz
Cada deseo, cada pensamiento, cada esperanza tiende
Hacia un centro inexistente
La agonía termina cuando toda la estrella con su atmosfera
Se condensa hasta alcanzar el tamaño de una pelota de tenis
Todo se convierte en centro, masa y gravedad infinito


La metáfora que ocupó su lugar se convierte en el gran seductor de las cosas, el viajero camina hacia las ciudades, las seduce y al mismo tiempo es seducido, hay en él una personalidad dominante hacia las cosas, pero la palabra lo seduce. En este juego las fronteras se desvanecen, el poeta es viaje y tanto se ha despojado de todo lo que le constituye permanencia, se ha convertido en un extranjero, en un exiliado, lo han seducido Arabia, Cachemira, Sandweder, Europa… En cada una de estas ciudades a podido llegar a donde las postales no logran trasmitir las sensaciones y los sentidos de los lugares, ha llegado a las esencias, a la metáfora.

Llega a casa con la renovación a cuestas, las cosas se vuelven familiares, sin embargo han adquirido otro sentido, la extrañeza y el desencanto lo llevan nuevamente a la búsqueda, el poeta es entonces un ser que no tiene sino la búsqueda como destino.

sábado, octubre 05, 2013

La poesía es un acto de fe

el poema debe acercarse al milagro

lunes, septiembre 16, 2013

El secreto (a mis alumnos)



¿Qué buscas cuando lees historias? ¿Qué mundo le corresponde a la narrativa?
Cuando entras al mundo de las historias en blanco sin ningún conocimiento es posible que llegues al asombro. El impacto de las lecturas y sus historias provocan el asombro de un mundo que no te pertenece. Te convierte en “voyerista”. Conforme pasa tus ojos sobre las líneas de un extenso libro te metes en la vida de los otros, en ella existe algo que te atrapa, te revela, te sitúa en la parte universal de las historias, en donde el diálogo con las historias se proyecta al infinito.

Después de la lectura ya no está s en blanco, has experimentado estar inmerso en un mundo. Buscas libros, devóralos. Todas esas historias fueron escritas para que tú las conocieras, para que tú las hagas propias.

Los hombres de las cavernas con su escritura rupestre contaron sus historias porque deseaban tener contacto con las futuras generaciones. Entre las líneas de un joven escritor de la edad clásica se encontraba ya las mismas preocupaciones de los hombres de las cavernas, y entre las líneas de los escritores renacentistas se miraba con asombro, la idea de un posible secreto revelado apenas de un tal Homero. Los jóvenes del romanticismo encontraron entre sus palabras los discursos de la edad media, el honor y el sentimiento se encapsulaba en frases reveladoras. Durante el siglo XIX la literatura se diversificó y las historias marcaron un punto de fuga para una diversidad de destinos.

Cada historia contada desde las cavernas hasta el último libro leído, fueron escritas porque se sabía que nacerías tú. Cada uno produjo un eslabón para dialogarse entre líneas. Cada historia definió la voz que la precedió. Edgar Allan Poe, contribuyó a definir la voz de Baudelaire, La voz de William Faulkner contribuyó para definir la voz de Juan Rulfo, y Rulfo posiblemente abonó a la voz de García Márquez. La voz entonces se esconde entre las líneas. La voz entonces es la suma de todas las voces que se anteceden y preceden.

El hombre de las cavernas con su pintura rupestre lanzó líneas para que viajaran a través de las líneas de otros. Para articular el diálogo. Para llegar hasta ti, que nuevamente tuvieran la posibilidad de viajar a encontrarse con otra voz. De ser esto cierto, entonces, la suma de los libros que has leído y que debes leer no ha sido una coincidencia. Han sido escritos porque se sabía que ibas a nacer, que tú los leerías y los proyectarías al futuro a tu futuro, para hacer presente el pasado y el futuro, para hacer de todas las historias y todos los tiempos un solo tiempo y una historia universal. Las lecturas fueron escritas para que tú seas puente hacia las generaciones que vendrán. Toda lectura lleva consigo la historia, lleva consigo las voces. El diálogo no se termina contigo, sino que continúa contigo. La historia entonces es la misma historia contada desde los principios de la humanidad. La voz es sagrada porque no te pertenece sino que le pertenece a todos. He aquí el reto de todo aprendiz de escritor: descubrir entre las líneas de los libros los mensajes escritos para que continúe el diálogo hacia el infinito.

sábado, agosto 03, 2013

De Revolución Groovy (Próximo a salir)

la república en su modalidad de imperio
rechaza categórica y tajantemente escribir con faltas de
ortografía. Escribir sobre temas que no
contengan autorización previa, molestar
con impertinencias al santo padre o la santa
madre, hacer preguntas sobre su sexo, dirección
o teléfono. Pensar de forma estructurada y
ordenada: ordenar pensar clasificar analizar
escribir sin tintes minimalistas, tener poesía comprometida, decir palabras obscenas:
el guerrillero que debía liberarnos era un
pendejo. Esto es el imperio, la republica
lo hicieron confesar. Quería uvas, una
canasta, computadora, panocha fresca, tener
los güevos limpios y rascados cada cinco
minutos, vivir en la casa del cielo (sino había la iba a
construir). Lo vistieron de candidato, lo armaron de
propuestas y reformas. El voto no le fue favorable. Sus
ambiciones eran compatibles con el imperio. Le
dieron trabajo. Le llamaron héroe. Es secretario

mira Joe, tú y yo como pendejos. Somos
mierda y moriremos como mierda. Deberían
dispararnos pero nos necesitan. Nos han dejado
la canción de los pobres diablos. La que hilvanaron
sus abuelos. La que carece de todo. Mira Joe
como cantan las ardillas la derrota. Como
canta las vísceras desde siglos. La pequeña
tortuga que le han robado las alas. El indigente
que come cebolla agria. La huérfana de calles. La
monja de papel. Y nuestro culo Joe. Nuestro culo

domingo, julio 28, 2013

El ejercicio del silencio: charla con Raúl Bañuelos



Camino por la calle de Arista, es el barrio de Santa Tere en Guadalajara, sobre este barrio nació y creció Raúl Bañuelos (Guadalajara 1954). Es sin duda unos de los poetas más importantes de la generación de los cincuentas, ha sido poeta, investigador de la Universidad de Guadalajara, ha coordinado el Anti-taller César Vallejo, ha compilado antologías, y sin duda, pieza clave para entender el desarrollo de la poesía en Jalisco. Por sus talleres un sin fin de poetas, desde Luis Vicente de Aguinaga, Karla Sandomigo hasta llegar a escritores más jóvenes como Hugo Plascencia o Carlos Vicente Castro. Me recibe en su casa para hablar sobre el ejercicio del silencio como el ejercicio personal de la escritura poética.

Neri Tello – Estamos aquí con Raúl Bañuelos para hablar sobre el ejercicio del silencio…


Raúl Bañuelos – El ejercicio del silencio uno está aquí sin su voluntad y hay que ir entendiendo el sentido de ello, porque pasando el tiempo sin poder tener un periodo o tiempo amplio para dedicarse a proyectar un libro o poemas, se empieza a cuestionar si quedó atrás todo lo de la escritura después de años de no hacerlo, pero esto tiene su sentido porque uno está no solamente para estar escribiendo o leyendo sus poemas, sino puede la experiencia poética puede darse en ese ejercicio del silencio.


NT - ¿Qué sería el ejercicio del silencio?



RB - Lo dialéctico se aparece en la vida cotidiana, la unión de opuestos que se van dando en las necesidades de resolver la vida del sustento, el tiempo que se pide y se le ofrece a la vida familiar, más si tienes un hijo de tres años a mis años, una niña de siete años y una mujer casi veinte años menor que yo, entonces hay una ida y vuelta de las necesidades de la vida práctica y la búsqueda de ese espacio de concentración, de subjetividad integrada en tu propio interior,– como lo decía el maestro Alí Chumacero- “si no hay una subjetividad de escritura, el poema necesita un vacío a su alrededor” ese vacío alrededor aunque no se de en la escritura se da en la contemplación. Si tienes una hora para tomar un café, antes de regresar a la vida cotidiana de tu casa, ese ejercicio se puede en el centro de la ciudad, en una mesa de café, contemplando la gente, el paisaje de la ciudad, o saludando a un amigo que aparece allí de repente… ese ejercicio de silencio da frutos en un diálogo con palabras de ida y vuelta que tiene una carga de sentido, entonces el ejercicio se puede multiplicar y aparte de tener un significado, encontrarle múltiples sentidos si no se ahoga, si no nos volveríamos locos buscando espacios para esa necesidad.




NT - Pero ¿qué pasa entre el ejercicio personal y la vida cotidiana sobre todo cuando eres el sustento y el pilar de la casa, que sucede en el ejercicio del silencio; cuando el escritor no produce poemas?

RB- Para dar fases esta parte implica lo que decía Rilke veía la poesía como resultado de una experiencia y no como resultado de afectos o sentimientos solamente, entonces las experiencias de la vida por la que está siendo uno atravesado, en otra etapa van a necesitar otra etapa de silencio. La escritura también necesita esa etapa, como lo decía Vallejo, para escuchar el tono el poema, para escuchar las primeras palabras que te dicta al oído, para poderlos captar lo que vas a decir, para poderlo captar y recibir esos mensajes.

NT - ¿En esta etapa de silencia van a tomar fuerza el sentido y el significado?
RB – El bagaje que uno trae, de técnicas, de lecturas, vocabulario personal y cercano, la construcción de estructuras, todo eso lo va a poner al servicio de un trabajo que quiere ser simbólico, connotativo.

NT - ¿Pero qué está aportando el sentido y el ejercicio al acto poético?
RB. Una parte de lo que va a aparecer (en los poemas) es lo que estás viviendo y no solo lo que has vivido en la etapas de tu vida. En mi caso personal, una de esas etapas fue cuando iba a tener mi primera hija, quise aprovechar esa posibilidad fusionar la actividad familiar con la poesía, entonces me puse a dialogar con ella cuando estaba en el vientre de su mamá y salió un poemario resultado de ese diálogo de ida y vuelta, imaginario ¡claro! Pero que estaba presente porque estaba creciendo en el vientre de su mamá.

NT- ¿Qué título tiene el poemario?
RB - El poemario se llama Verónica de María

NT. Por cierto tienes aquí un poema de ese poemario, ¿Puedes leernos un poco para entender lo que estás hablando?

RB – Si mira este poema tiene ese título:

Es de ti el árbol bien plantado al pie de tu ventana/
Y como ese árbol – hija – hay miles al pie de la ventana/
De las niñas de este barrio, ciudad y mundo/
Donde pueden las niñas como tú /
ver su árbol hermoso/
Al pie de su pie, /
en la punta de los cuatro vientos/
Al pie de tu ventana./

Si los millones niños tuvieran un árbol en la punta de los vientos/
La ciudad y el barrio serían/
Una ventana mundial al pie de lo árboles vivos/
Que no han matado todavía /
Ni matarán jamás /


NT – Pienso en el poema y lo que proyecta, aquí se nota el ejercicio del silencio. Este poema no está concebido de la noche a la mañana, sino que tuvo que pasar un tiempo donde había ese el diálogo entre tu y tu hija que iba a nacer ¿Cómo fue que ese ejercicio del silencio generó el dialogo para llegar al poema?

RB – Era un parte aguas en mi vida, era mi primera hija a una edad mayor. Cuando; en un tiempo de mi vida pensé que nunca podría tener hijos o poder tener una pareja permanente con quien pensar en el proyecto de un hijo, entonces fue un cambio en mi vida fundamental y como cambio en la vida fue una experiencia de situación de límite de dios que caló hondo y brotó de esa manera.

NT. Aquí hay algo bien fundamental…

RB - Frente a ese misterio que para mi era increíble y que no lo había encarnado durante muchos años en mi posibilidad humana, el misterio que sucedió en eso fue el conmovedor, el profundo de la experiencia…

NT. Lo que perturba es el silencio, porque el silencio se nota que está presenta, el silencio es el que genera el diálogo, el silencio es el que está haciendo que el poema aparezca. Y aquí algo que retumba: ¿Cuándo te das cuenta que la vida diaria genera el diálogo a partir de silencio y cuando te haces conciente que el poeta tiene que generar el sentido?

RB – Esa experiencia de silencio surgió hondamente cuando yo era adolescente, me subía a la azotea de la casa a estar solo, a refugiarme, yo tuve después de mi tres hermanas, éramos cuatro niños en una sola casa con mi papá y mi mamá, yo me la llevé bien con Bertha, pero siempre con los demás hubo disparidad de visiones y de cosas; hasta la actualidad, y me subía a estar en silencio, en la familia - tu sabes- hay una platicadera, disputas, serie de actividades, gritos, lágrimas, berrinches, etcétera, todo el día, como lo decía José Emilio Pacheco la vida doméstica es como un pequeño infierno en el sentido de lo creativo, como sería la vida doméstica con toda vitalidad, con toda su riqueza, pero en una familia como tal dónde está el silencio para poder crear algo, dónde puedas escuchar un concierto, un disco que te encante. Yo subía a la azotea con un radio para sintonizar un programa que se llamaba Guitarras de oro que programaban puros tríos como los panchos, los tres diamantes, los tres ases, los tecolines. Me subía a las siete de la noche, como las señoras que ahora que ven telenovelas y antes que empezara el programa tenía silencio. Me traía un libro o hacía tareas, o simplemente leer cosas como un libro que se llamaba doce rosas de la infancia que teníamos en la secundaria y que tenía poemas de García Lorca, cuentos de Juan José Arreola, Rulfo. Me subía a leer y a esperar el atardecer, ese era mi ritual deseado; mi utopía cotidiana era subir a la azotea a esperar esa experiencia.

NT - ¿Y qué sucedía después de terminar el programa?
RB – Era regresar a la vida normal, y todas las actividades domésticas, era ya hiciste la tarea, ya vente a cenar…

NT – Hemos estado hablando del silencio, de lo cotidiano, de lo misterioso de tu hija, de la azotea… ¿En qué momento el poeta siente la necesidad de reflejar todo esto?

RB- A mí siempre me sorprendió comenzar a escribir poemas, y nunca me sentí poeta y ahora tampoco, entre amigos decimos que somos poemistas, la palabra (poeta) tiene un rango magíster, me quito el sombrero, como decía Whitman me quito el sombrero y me pongo me da la gana ante los grandes. Ante los poetas grandes que son los poetas con mayúsculas, que son grandes como Hölderlin, Borges, Neruda, Paz, Girondo, innumerables…

NT – Esta es una concepción de quién te está entrevistando; en lo personal, como lector, considero que los poetas grandes generan diálogo, pero este dialogo es universal, cualquier persona genera diálogo, cualquier artista puede generar diálogo. Pero los grandes, en su función comunicativa, logran un dialogo universal que podrá entenderse con el paso del tiempo. Quizá peque de ingenuidad pero tú ya estás logrando el dialogo, tus poemas generan el diálogo, el diálogo está presente y en ese sentido estás emparentado con los grandes y no es un falso eufemismo, no es una porra, es lo que está en tus poemas, por eso me atrevo a llamarte poeta, porque el dialogo hay está, ese fenómeno comunicativo allí está. La pregunta entonces es ¿En qué momento existe la necesidad de generar el diálogo?

RB- En la facultad de Filosofía y Letras. Tenía un compañero que se llama Eduardo Guiarte Martínez y nos hicimos muy amigos, y me reveló a poetas que cambiaron mi percepción de la poesía. Mis lecturas anteriores habían sido los modernistas, Rubén Darío, Díaz Mirón, López Velarde… De pronto me acerca a lecturas de Walt Whitman, León Felipe y Vallejo. Fue una revelación para mí, lo anterior era para mí una cuestión muy pasado, que ya no era tan cercana que ya no correspondía a lo contemporáneo. El hecho ya de conocer autores con un diálogo y una experiencia más cercana, me hizo saber que podía entrar en la frecuencia de lo poético, aunque mis poemas no tuvieran esa categoría, esa calidad de los grandes. Así como uno juega futbol, aunque no eres ningún Pelé o Maradona, puedes entrar a jugar con la pelota, entrar al Juego con mayúscula y participar. En ese sentido hubo otra experiencia que me ubicó en esas coordinadas, en mi propio lugar en ese gran juego, fue el festival internacional de poetas en Morelia en 1981, vinieron Marin Surescu, Jorge Luis Borges, Cintio Vitier… maravillas de poetas. Estuve toda la semana de Morelia, estuvimos varios compañeros allá, y tuve la revelación maravillosa de las lecturas y después una depresión terrible al llegar a mi cuarto (risas), decía que estaba haciendo yo con esto. Pero se me pasó rápido el susto y me dije; mi obligación es hacer lo que pueda con esto, sin tener que compararme con estas maravillas, y ya después agarré mis rutas y no tengo ninguna preocupación de compararme con los maestros.

Neri Tello- Tu nos has enseñado que no hay que compararnos con los grandes, nos has dicho que el ejercicio poético es un ejercicio personal, uno avienta una piedra y no sabe lo que va a pasar…

Raúl Bañuelos- Puedes ser que espantes a los cuervos, o provoques un oleaje en el charco donde la aventaste, o brinque una rana o que reflejes por allí al sol.

NT- Abundando un poco más en esto, porque esto es muy fundamental y está reflejado en tus poemas, si bien es cierto que el poeta debe tener su propia voz, cuando yo leo los poemas de Raúl Bañuelos veo muchas voces allí, entonces ¿cómo se da el dialogo personal entre Raúl Bañuelos con las voces que en él confluyen?

RB- Cada libro es un rompimiento con el anterior, puede ser un libro pensado homogéneo, o puede haber sido una etapa diferente con hilos conductores menos obvios, pero siempre mi intención ha sido hacer algo diferente, no repetir. Los abordajes, la voz; son improntas, un sello que no se puede borrar. Intento que mis coordenadas personales, mis coordinadas de lectura y circunstanciales estén en ese tono.

NT.- Este punto es fundamental en tus poemas

RB. Yo admiro mucho lo que decía Neruda; yo no hago poemas, hago libros. Esa es una lección que yo he tratado de imitar.

NT. Retomo dos libro de Raúl Bañuelos, Bebo mi limpia sed tu antología y Canto del descampado en ellos hay varios temas que se están manejando… lo diré así, la voz de César Vallejo, de Eduardo Anguita, de Nicanor Parra, Pablo de Roca, de Octavio Paz, están presentes, quiere decir, a pesar de la constante, de estar rompiendo en cada libro, cómo manejas esto, porqué están apareciendo estas.

R.B. Como son tan abundantes y diversos estos maestros siempre habrá un punto de visto en el cuál dialogar con estos maestros. Por ejemplo está el libro Junturas que construí a partir de una especie de contra cantos, de un poeta, un poema, un verso, una obra plástica tomaba un fragmento y contra cantaba con él, a su favor o en su contra. Hay un juego de tenis intentado de mi parte, yo tomaba lo que ellos planteaban como propuesta. Por esos aparecen estos autores, de algún modo, como variantes. Paz está en este libro y en otro que se llama Puertas de la mañana, contra cantado de mi parte.

NT. Cuando leo la poesía de Raúl está siendo que yo genere el diálogo con estos autores, es algo que me sorprende.

RB. - Es una maña de fútbol de llano, como dicen júntate con buenos y serás bueno. Yo tratado de juntarme con ese sentido con poetas de esa categoría para jalarme un poco del trabajo hacia ese rumbo, hacia esas coordenadas. (Risas)

NT. (Risas) Lo logras bastante bien. Además el conjunto de todo eso. Todo esto viene siendo tu voz, porque a pesar de que están todos ellos, sigues estando tú. Es tu voz. Qué puedes opinar de eso.

RB.- Nunca me habían dicho eso. Mejor opina tú. (Risas)

NT. Me meto mejor a tu obra. Hay cuatro temas fundamentales en tu obra, la primera es la niñez, la segunda es el barrio, la tercera es el ser, este tema es muy amplio pero lo voy a resumir de esta manera; un texto tuyo dice: uno es solo y a veces compañía. A eso me refiero con ser, y el cuarto tema es la poesía por la poesía misma. Este ya es el universo de Raúl, ya es tu voz. ¿Qué me puedes decir de esto?

RB.- Para cada libro siempre han aparecido poéticas, pueden haber tres poéticas, o diez poéticas, o una serie de poemas, una sección de poemas, o un pequeño poemario, es el caso de un libro llamado Pendular, que son poéticas, son dieciocho poemas de poéticas. Resulta como un calidoscopio; te vas moviendo y aparece una figura nueva. O si tu no ve mueves se mueve el universo y tu visión o enfoque varía, pero lo que va viendo es lo poético de lo que va apareciendo en el calidoscopio tan vivo y diverso como es la naturaleza, o la vida. Entonces allí encuentras el resultado de esas variables. De lo otro que decías cito a Octavio Paz, para encontrar la propia voz habría que leer los poemas, la poesía de los maestros, no para hacer lo que hacen ellos, ni cómo lo hacen sino para hacer poemas. En otro sentido, no hacer poemas como lo hacen los maestros sino como hacen los maestros. Esto es, algo metafísico, es aprender a involucrarse en una especie de segunda naturaleza que tú te ganas por estar sumergido en eso. Como hay gente que se mete a un asunto y se transforma en el asunto. El Maestro Fernando-Carlos Vevia nos decía es como una distorsión del oficio. Un peluquero, por ejemplo, distorsiona su trabajo sube al camión y mira las cabezas como diciendo aquí le cortaron mal el pelo, a ellas le hicieron mal el corte y ¿Dónde quedó el viaje? Si lo interpretamos como una metáfora como un símbolo de la vida, hay muchas mas cosas que ver, y no nos alcanza el tiempo para ver lo que quisiéramos ver en un periodo o tiempo dado. Otra vez cito a Paz, el trabajo está en escoger una cosa y concentrarnos en esa. El problema más grande de los poetas jóvenes es la dispersión. Tanta maravilla que hay para trabajar.

NT. ¿Por qué para ti es tan importante manejar los temas de la niñez, el barrio, el ser y la poesía y no otros?

RB.- El barrio me da un sentido de pertenencia con el cuál no me dan deseos de salir, en el está los juegos; la trais, la base, las escondidas. También está la infancia, la familia, la poesía. Es mi base, si no tuviera esa base yo me pierdo, me hubiera ido como globo en el aire, como a un niño que se le pierde el papalote en el viento. En el fondo hay la búsqueda de una base espiritual de trascendencia, si no la tuviera no tendría en qué asirme.

NT.- Se me viene a la mente el constante regreso a Ítaca, es como el estar en otro país y estar regresando constantemente a tu base, a tu origen.

RB.- Tuve una infancia en el barrio que recuerdo con mucho placer, aparte de esa etapa adolescente que te contaba. Mi infancia fue la calle, salíamos los niños a jugar, familias enteras jugábamos lotería enfrente donde había un árbol frondoso, un tabachín y luego se quedaban jugando las señoras jugando y apostando chicles de Yucatán, y después los niños jugábamos otras cosas, la pelota, las canicas, la trais, las niñas jugaban chicotes. La tarde era un paso maravilloso de libertad, de juego. La niñez es el paraíso perdido y si te cuento esto que te estoy contando, es una evocación de una alegría constante. Aunque a veces hubo pleitos de niños que no trascendía a la siguiente tarde ya estabas nuevamente jugando.

NT. Todo se está emparentando, el barrio emparienta la niñez, la niñez emparienta el ser, porque es el origen metafísica, y esto nos remite a la concepción de la poesía. Qué nos puedes decir de está fusión para cerrar esta entrevista.

RB.- Citaría a Hörderlin a quién admiro muchísimo, en aquella línea que dice que es poéticamente que el hombre vive en el mundo. No está diciendo que vivimos poéticamente, sino el que vivamos aquí es un hecho poético. Todas esas pocas palabras dicen muchísimo, dicen que somos una creación. Yo soy cristiano católico, y creo que todos somos creación de Dios, y por lo tanto como dice Juan Pablo somos divinos. Y mi meta es por lo menos intentar vivirlo. Estar en ese camino. Ese tipo de cuestiones me hacen ver el mundo, la tierra, la naturaleza, las personas en esas coordenadas de la creación. Es un intento, por eso vuelvo cada vez, como crecimiento de persona, por eso son muy constantes los regresos, que ojala fuera como un espiral y no como un círculo cerrado.

NT. Hay un elemento fundamental y es el que le da cohesión a tu obra y es el elemento religioso, y aunque no estás hablando de Dios, y aunque no hables de una cuestión divina. En tus poemas hay un misticismo presente, de cómo ves lo humano, como ves al otro, en ello hay un misterio, un misticismo y quizá tenga que ver con tu formación cristiana. ¿Qué tiene que ver esta parte hacia la escritura, que tiene ver la espiritualidad con el ejercicio de la escritura?

RB. Es un ejercicio espiritual la escritura. Asistí a ejercicios espirituales constante mente, a muchos ellos no respondí como debería. Pero he intentado actuar con un sentido cristiano en muchos momentos no lo he logrado. Pero siempre intento hacerlo y como decía San Lalo Blues que quizá lo tome de los Doors, u otro sociologo, lo importante es estar en el camino y seguir andando. Lo voy a decir en especie de broma: hay que seguir empujando la carreta para que no cambien de buey. (Risas) Mientras dios no me saque de este camino yo seguiré en el camino.

NT. Te agradezco Raúl estas pláticas informales sobre poesía, en las que ya tocamos varios temas…

RB.- Admiro mucho una visión de Luis Cernuda sobre los cuatro elementos que el poema pide para ser una verdadera obra de arte: rigor, sensibilidad, inteligencia y azar. A uno le toca poner varias de esas cosas; el rigor no como una cuestión técnica es una entrega rigurosa a la vocación, o como le quieran llamar porque es mas que una profesión u oficio. El rigor implica la formación en el oficio, implica conocimientos de la tradición para romper con ella, todo lo que hay en herencia de la historia de la literatura, en eso hay gran herencia, ahora imagínate en otras artes, todas las otras formas de conocimiento que pueden nutrirnos y enriquecernos, ese es un compromiso que podemos trabajar. Lo demás muchas veces no depende de nosotros; ni el azar, o la sensibilidad que puede enriquecerse, o la inteligencia. Hay personas que son muy inteligentes, hay otros que no son tan inteligentes. Pero hay la entrega, la entrega si está en tus manos, el rigor, la búsqueda del aprendizaje, el enriquecer los otros elementos. Como decía Picasso que la inspiración o el azar nos agarre trabajando.

NT. Raúl te agradezco la tarde, la plática, el café y tu tiempo.

Toto González


i
toto gonzález creía que los apellidos
eran importantes para forjarse un futuro:
en la realeza, (se explicaba toto), era importante el apellido
si un apellido nacía antes que el parto
perpetuaba el nombre
durante la ilustración
la revolución francesa mandó a la guillotina
a la monarquía
el hecho inspiró las guerras de independencia
en Latinoamérica
por los concepto de igualdad y libertad que nos desnudó a todos
el apellido entonces se volvió tierra fértil
el nombre debería de labrarse (sin importar que se llamase Antonio o Alberto)
el nombre era producto del trabajo
pero llegó el patrón y se quedó con todo
entonces llegaron las exigencias proletarizadas, derramamiento de sangre
sobrevivencia
el apellido era la lucha
el nombre las conquistas logradas en el espacio y tiempo

ii

toto gonzález se dio cuenta de la importancia de hablar
decir lo que sea:
hablar sobre las nubes (un par de poetas hablaron sobre las nubes
hay que hablar de las nubes)
del corazón sentimentalero (todos hablan con profundidad
superficial del tema: ¿por qué no hacerlo?)
sobre las mesas que de la noche a la mañana se alargan
(eso es algo personal e íntimo)
sobre las temporadas encerrado entre paredes blancas
y dosis de tóxicos
(eso definitivamente no)

toto gonzález decidió inventarse un hombre
no para renunciar el suyo
sino para que alguien le cuente
las cosas que de tanta importancia
no logran atender un poema

iii

toto gonzález inventó para si
el nombre “Poeta”
los fines de semana lleva su nombre con “Maestra”
“Maestra” enseña retórica en clase de gramática
evita por completo temas de lingüística
para reponer un poco enseña filosofía de servilleta
sazonada con demagogia
“Poeta” (toto gonzález)
atento toma nota
para recitarle poemas
a toto gonzález (Poeta)

domingo, febrero 13, 2011

La importancia de llamarse Neri

La importancia de llamarse Neri





Que los escritores se acorten, se alarguen o se cambien el nombre ha sido un hecho común en la literatura. Neftalí Reyes no es conocido como uno de los poetas más importantes en lengua española, pero su obra firmada bajo el nombre de Pablo Neruda es ampliamente reconocida. Fernando Pessoa creó la existencia de Álvaro de Campos, Ricardo Reis, Alberto Caeiro, Bernardo Soárez para dar orden y personalidad a su obra.



El nombre logra, en algunos escritores, reflejar una personalidad que se convierte en extensión del poema. Sin embargo el estudio de la literatura exige su propia naturaleza; en su estudio no pueden dejarse de lado su contexto social, geográfico e histórico. Esta parte también generan el diálogo que sostienen los poemas con sus lectores. Los poemas logran convertirse en una unidad indivisible que genera diálogo, pero para entender qué elementos del poema hacen posibles el lenguaje y por tanto comunicación es necesario diseccionarlos.



Con esta idea quiero decir que hay elementos más importantes en el poema que valorar que la idea romántica del nombre. A pesar de esta información me atreveré a contar lo siguiente.



Mi nombre es José Antonio Neri Tello, o por lo menos eso dice en mis documentos oficiales. Fue escogido por mis padres para sanar las heridas que dejó un hijo muerto. Cuando escucho Antonio se que soy yo, pero he sentido la extrañeza de llevar un nombre que no me pertenece, aun así cuando escucho Antonio escucho los lazos familiares, las muestra de cariño, soy familia.



Mis hermanos llegaron muy pequeños a Zapopan provinientes de Tlaquepaque, entonces Santa Margarita era grandes extensiones de sembradío y los colonos, entre carencias, sorteaban la vida de una y mil formas para subsistir. Mis hermanos comenzaban a destacar en la escuela; la familia numerosa y con mayores carencias solían sacar diez en sus materias, recibir diplomas y felicitaciones académicas. Por eso la escuela significó la presión familiar de lo que debería ser, y los maestros terminaron por bautizarme como Neri Tello. Este nombre no me abandonó en ninguna etapa; ni en la primaria, ni en la secundaria, ni en el bachillerato, ni en ninguna otra etapa de mi vida. Neri Tello era mi familia, Neri Tello era yo.





No faltaron las burlas a quién, por desconocer u olvidar mi nombre llamaron a casa preguntando por Neri Tello y del otro lado del auricular alguien de la familia preguntara ¿Cuál de todos? Por estas razones decidí cortarme el nombre, porque Neri Tello somos diez, y somos hermanos.





Esto lo digo porque, a pesar de las razones válidas o no que haya tenido Alberto González Moreno para cambiarse al nombre a Alberto Neri, es injusto y molesto las constantes comparaciones hacia mi persona. Esto ha generado confusiones y estar aquí me permite desmarcarme del trabajo de Alberto. A él lo conocí en la época de la Preparatoria, ambos asistíamos al Anti-Taller César Vallejo que coordinaba Raúl Bañuelos, nos volvimos a topar en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, cuando él estudiaba la licenciatura en Filosofía y yo la Licenciatura en Letras Hispánicas. A nosotros nos ha unido la amistad, los amigos, las épocas, los espacios pero somos dos personas distintas, con trabajos diferentes y con concepciones muy diferentes sobre el cómo participar y entender la poesía. Con el respeto que se merece Alberto pido que no se me compare, ni mucho menos se me confunda con su persona. Gracias.



neri tello

lunes, octubre 22, 2007

poema de Miguel Piñero

“La bodega vendía sueños”

Escribí este poema en el avión y dice así:

Soñé que era poeta, escribiendo canciones para navegar en plata
Poderosas palabras chocan contra las paredes de acero y asfalto erguidas en pensamientos débiles…
y las mentes sollozan en los que duermen

Sustituye el pasatiempo de la colección de envoltorios…
para impregnar jóvenes ideas estancadas

Soñé que era un poeta

Las palabras brillan doradas y empieza otra fiebre del oro…
en bodegas, donde cantan canciones y poemas de poetas

Pero la luz del sol se cuela por las persianas venecianas…
y los ojos odian el curso del tiempo

Relojes sudando, jurando esclavos de la ultima moneda
Un asombroso viaje de una moneda

El sudor insulta el orgullo del poeta
Palabras que se pasan en rojo y avanzan en verde

Sueños de poetas que terminan en una factoría
Es uno de un millón desapercibido por una bodega
Así que sueña

Miguel Piñero

Escritor, poeta, reportero, actor, ladron y drogo
1946-1988

martes, octubre 16, 2007

Miguel Piñero

cuando se nace lejos de cualquier tierra
en la nada, la nacionalidad que se adquiere
es la del lobo que con sus colmillos devora
cualquier intento de identidad

¿qué pensaste en la cárcel?
sólo la plagas -se diría de ti-
son sensibles en cualquier sitio
y solo tú
podías ser un mesías
que aunque entregara su vida
no salvaría a ninguna sangre
mucho menos la tuya
a la tuya
el problema de ser un cristo drogadicto
¿qué dicen tus hermanos puertorriqueños?
a ¿quién salvar, para quién redimirse?

para los nuyorcains los únicos ángeles
del lado este de la playa,
y a New York el paraíso de un poeta marginado

los teóricos dirán que es un problema étnico
los filósofos dirán que es un problema de decadencia
yo simplemente creo
que el problema
es esta condición
de los sin patria
en una ciudad
a la que no pertenecen
éramos los poetas del barrio
los que siempre
traían entre sus manos un poco de licor
en alguna botella escondida
los que fumábamos marihuana de vez en cuando
en el cuando
cuando solíamos recitar y nos enamorábamos
de los cosas más intrascendentes:
devoramos libros
nos tatuamos
en cada esquina de nuestros cuerpos

¿donde quedaron tus brazos, y tus labios?
ya no somos, ya no seremos los borrachos grotescos
los amantes olvidados de la esquina

¿donde están las profundamente estúpidas pláticas
en el patio de la escuela?

y lo digo así
porque inventamos trescientos días en apenas unas cuantas horas
contenidas en nuestros cuerpos que recogíamos con nuestras lenguas
una a una como si fueran monedas o pequeñas migas
que recoge el mendigo

entonces
hablábamos de la lluvia efímera
para que los arroyos no dolieran
cuando se formaban en la cicatrices
y el abrir la flor
era abrir las alas
sin nombrar al insecto
que mirábamos
chupar de la corola

***

tú sabes a que me refiero
con tatuarme un insecto
de esas características
en específico

espero con las lluvias
los charcos más profundos

volaré sin buscarte

algo dentro
dice
que un niño
conservó la libélula
en un hilo

jueves, octubre 11, 2007

Neri Tello



http://www.youtube.com/watch?v=11OtJrgQ1ko









Santa Margarita
A Marlene Zertuche


retengo la memoria para que las calles no se vayan
no es un acto romántico, ni de añoranza, pero conforme
el humo del tabaco se confunde con el olor a hollín
y la prostituta que se para en la esquina de la avenida
la mente juega a regresar, a perderse en el tiempo
como un adulto que recuerda al niño que fue mancillado
todo se pierde, como si el destino de las cosas fuera la absoluta
pérdida, la retención de la nada, la nada
que no cause ningún estrago, o el deseo en otro pasado
sobre el futuro que vendría y sería mejor
cuando la calle no era pavimento, si no los pies descalzos
de sus niños que jugaban con dibujos hechos en la tierra
o con los hoyos, o con los palos de escoba:
corríamos uno tras el otro, en la danza
de los niños una burbuja subía, lo mismo que un cometa encendido
que encendía primero el cielo
y después lo que hay en él
entonces jugábamos a los luchadores, a las pistolas, a la quinta
rueda que caía con la noche; las puertas se abrían en cada casa
y de las voces salían el anuncio que mañana había escuela y ya era tarde
hoy sé que la inocencia existe en la no inocencia
o en la mirada perdida del niño que mira desafiante
y me pregunta que hago estos barrios, porque estos barrio son terrenos
de la gente que crece, entre la coca y la mariguana
sólo me limito a decir que vivo también en la colonia
y me mira como un pobre diablo que la mala suerte
lo hizo caminar por la calle equivocada, mira
y dice que vaya tranquilo pero que no me meta con nadie
el es el dueño de la colonia, y todos los otros que con él están
son guerreros que todos días se rifan la vida
al menos en este juego de violencia callejera
con sus juguetes policía-drogas-sexo-
los que no entramos somos los que no hacemos nada, los tibios
los que de alguna forma llevamos una vida mediocre
como ellos dicen, sin meternos con nadie
sin que nuestros nombres figuren como los de ellos
que toda la colonia conoce
ahora la patrulla subió a la golfa y le pidió la mamada para seguir
trabajando
yo me sigo fumando mis recuerdos, no los
de una colonia perdida como un puto que por la noches
ofrece su cuerpo a los transeúntes, los servicios para tener
la boca pegada una verga más amarga que su vida
todos aquí buscan la mejor forma que encontrar la existencia
las notas de la ciudad es una canción punk mal hecha
o la notas de una canción de banda que hace juego entre la vida estridente
donde los coros son las comadres que a diario que se quejan de la vida de los vagos
de las señoras que a diario sermonean con otra vida que ya no está
que no se acuerdan que el vecino del 366 se dedicaba al robo y al asalto
que el vecino del 356 se cogió en sus años a la de 345 y a la del 380
que en otros años se tocaron Los Bukis, Los Tukas, La Revolución de Emiliano
no recuerdan, ya no recuerdan, ya solo son una piedra o monumento viviente de otra época
mientras yo, en la total indiferencia, fumo un cigarro y termino mi cerveza

miércoles, septiembre 12, 2007

Señorita Cometa

sabes bien qué intención tienen las palabras
qué jamás le dirán a otros lo que a tí te dicen
quizá para otros no tengan un sentido específico

aunque te esfuerces en no escuchar ningun
fonema articulado
al final la unión de las sílabas y los silencios
harán comprender la importancia y necesidad
de las palabras

para otros será diferente:

los críticos encontrarán la falta de experiencia en el manejo del lenguaje retórico
los estudiosos la falta de expresión poética
lo que hace que el poema pierda el valor estético
para algunos será una lectura de vanguardia
mal asimilada y desfasada de tiempo
quizá pocos encuentren actractivo
el juego de imágenes mezcladas con las asonancias
y quizá, para los demás
sea otro poema que despues de lograr
su fugaz impacto se desecha

pero para tí no
tus ojos hierven conforme cada línea da paso a otra
la lectura te agita el corazón
y no hay lugar en tu cuerpo
que no invadan las palabras

lunes, julio 09, 2007

dictamen

he leído cada una de las líneas que usted escribió y
que generosamente ha hecho llegar a esta editorial
es lamentable suponer que la vida
por sí sola es digna de escribirse
y se lo digo porque sería más honroso
hornear un pastel, ver una telenovela
o ser un simple lector de historias rosas
que escribir por el hecho de escribir
sin una necesidad o intención en ello

no niego que la vida sea un gran detonante
y que las pequeñas historias son tan sólo
un minúsculo elemento revelador del instante
pero ¿es justificable que dispare en cada verso
el dolor que no siente?
se lo digo porque Vallejo estaría revolcándose
él nunca tuvo la intención de escribir
una poesía reveladora
sólo se concretó a escribir de la forma
que necesitaba hacerlo
de la manera en que lo iba padeciendo
sin más intención que la palabra fluyera
y logró la comunión del dolor que
usted y yo sentimos
y no de la forma de sentir el dolor
sino del dolor que se ha sentido en cualquier época
del dolor universal que todos sentimos
y al decirlo (o dejar que la palabra lo dijera)
nos hermanó
y el tiempo que ha transcurrido se volvió un instante

martes, junio 26, 2007


Consuelo y Farid

viernes, junio 15, 2007

la cerveza acompaña la soledad monstruosa de ser hombre
en las cantinas los trapos viejos beben mucho y fuman
soy yo y yo soy la otra mitad de una historia que no
tiene por qué ser contada
soy en la medida de mis sombras como un lobo mal parido. La
muerte o las muertes en esta ciudad de ciudades
decadentes abren sus ojos para burlarse y yo me burlo de
mí, le debo a la desesperanza lo que soy, lo que
tienen mis ojos son sus imágenes pornográficas, con ellas y en
ellas padezco aún más la soledad de las calles que buscan lo
que no encuentran y encuentran tan sólo la puta más generosa:
una rivera dentro un rostro quemado, como un nido cálido donde se apaciguan las tormentas:
¿qué soy? los secretos no vienen como respuesta, sino que violentan una
niña muerta y abandonada::::::::::
--admito que la condena debería ser repartida entre todos, todos
fornicamos con la puta y hasta ella misma estuvo sodomizándose-
señor policía claro que fui la pieza clave para que esto sucediera
pero dígame señor juez ¿qué hice? porque yo sé que también usted es culpable
y todos somos, los presentes son culpables, lo que sucede es que nadie acepta
lo que corresponde de escoria, de mierda, o ¿preguntó a su
madre si fue concebido y engendrado con todo el amor que profesa?
ahora señor juez, señor policía, al término del acto estaré muerto, y lo hablo
porque duelen las ausencias y los errores que cometimos: asesinaron los corazones más cálidos: asesinamos el cielo y lo pintamos para que nadie supiera lo que
hicimos con el futuro que no era nuestro

yo en otra vida fui esclavo
ahora entiendo también que las otras vidas no existen
cuando quiero escupir traigo a mi mente su cara:
los semáforos se ponen en siga, los autos arrancan los motores
voy veloz, tomo las curvas procurando no chocar de lleno
este concepto de libertad lo adquirí del joven fresa, del hombre
rosa-amarillo, procuro no imitar, sólo sentir el aire violento por las ventanillas
escuchar música veloz, el hit parede, como lo dice una filosofía por vender
y a seguir: yo señor juez le pongo la pistola en la frente:

¡PUM!
con el estallido las mareas suben, y el ahogado bailando
da el espectáculo más hermoso, sólo yo, las gaviotas y los peces que no se escondieron
de los pelícanos lo observamos. Tengo un alma sensible y me conmueve
lloraré sin tener ningún remordimiento, cuando llegue a la bahía le prenderé fuego
alrededor de la fogata bailaremos desnudos, ustedes también señor juez y señor
policía bailaran, hay una pistola y siempre habrá una pistola para hermanarnos
siempre habrá siglos que no repriman, ahora mírela a ella
baila para que usted toque sus senos, para que hunda sus dedos en su vagina
¡CUIDADO con meter toda la mano o la cabeza!
ella es una vampira roja, una mujer cálidamente fría, arropada con las manos
que la visten y los ojos que desnudan:
se baña con la saliva que la estremece
ella no los desea, sólo desea la lengua jugueteando
en las cicatrices, en las arrugas, en la boca reconstruida con hebras resistentes
y sus manos femeninas quieren manos femeninas, un poco de coca
y un beso que funda los cuerpos por un instante, solo el instante de la bala que ingresa
al cuerpo:

PUM
el cuerpo se llena de calor, todos ardemos y bailamos al mismo tiempo
las plantas de los pies se hacen tierra, y la tierra descompone lo inservible:
¿qué pasa señor juez, tiene miedo? es normal porque se ha permitido soñar
con la cabeza de la victima, se ha permitido soñar en la noche cuando
llega a la cama y besa a su esposa, y no le comenta nada de lo sucedido
cuando llega a casa, señor policía abre el refrigerador, toma una cerveza y enciende un cigarro
las imágenes que recrea es el felatio de la puta, el chico del macanazo
y sus quejidos, el vomito con sangre, y la risa maquiavélica, el entorno
gris de que pide suplicio; la noche es la triste máscara con la que maquillamos nuestro rostro.


canción 90
a Edwin, Chiva y Zahira
Los que esto investigan
Presuponen que siempre ha sido así
Chiva


en el 94 kurt se daba un tiro por la boca
Michel Jackson ya no sonaba en las listas y su vida estaba envuelta en escándalos
la música eran los Radiohead, Björk, Dead can dance, Red Hot Chili Pepper, The Verve
mi pobre angelito acaparaba las taquillas del cine junto con Parque Jurásico
las políticas de Regan habían endurecido sus raíces
Marcos irrumpía en el sur y proclamaba libertad
Jordan era un héroe que combatía contra monstruos al lado de Busg Bony
Gloria Trevi salía de calendarios y de los labios de Monsivaís
la PGR se metía en un hoyo con los casos de Colosio y Ruiz Massieu
no era novedad que el PRI de Salinas se fuera en picada
la tele bombardeaba con Acapulco Fest y Bervely Hills
Freedy y Chucky reinaban en el miedo de los pubertos
México por fin ganaba una Copa Confederaciones FIFA
recuerdo largo camino a la secu conviviendo con el Konan y con Vega
su fama se extendía a más de 50 peleas ganadas a putazos
yo era el ñoño rebelde de la escuela al que todos le ponían madrazos
que pasaba fácil de Becker y Nervo a Shun Lee y Rio de Stree Fighting
sin poder terminar ningún videojuego
la trece y la dieciocho dominaban y se dividían el barrio
la onda era vestir como caricatura de los 60’s o 70’s
resucitar a Jim Morrison, Jimi Hendrix o Janis Joplin
estamparnos en las camisas al Che
aborrecer a Pancho Barraza y a Vicente Fernández
leer a Sartre a Cortázar a Baudelaire o Rimbaud
juntarlos con Cuca, con Caifanes, Victimas, Héroes y Aterciopelados
algunos estallamos con el gol del Tilón y el campeonato Chiva
Campos y Luís García eran las glorias nacionales
no era novedad que la década pasáramos la vida lamentando
y llorando a moco de coca lo que pasaba en el mundo


Santa Margarita
A Marlene Zertuche

retengo la memoria para que las calles no se vayan
no es un acto romántico, ni de añoranza, pero conforme
el humo del tabaco se confunde con el olor a hollín
y la prostituta que se para en la esquina de la avenida
la mente juega a regresar, a perderse en el tiempo
como un adulto que recuerda al niño que fue mancillado
todo se pierde, como si el destino de las cosas fuera la absoluta
pérdida, la retención de la nada, la nada
que no cause ningún estrago, o el deseo en otro pasado
sobre el futuro que vendría y sería mejor
cuando la calle no era pavimento, si no los pies descalzos
de sus niños que jugaban con dibujos hechos en la tierra
o con los hoyos, o con los palos de escoba:
corríamos uno tras el otro, en la danza
de los niños una burbuja subía, lo mismo que un cometa encendido
que encendía primero el cielo
y después lo que hay en él
entonces jugábamos a los luchadores, a las pistolas, a la quinta
rueda que caía con la noche; las puertas se abrían en cada casa
y de las voces salían el anuncio que mañana había escuela y ya era tarde
hoy sé que la inocencia existe en la no inocencia
o en la mirada perdida del niño que mira desafiante
y me pregunta que hago estos barrios, porque estos barrio son terrenos
de la gente que crece, entre la coca y la mariguana
sólo me limito a decir que vivo también en la colonia
y me mira como un pobre diablo que la mala suerte
lo hizo caminar por la calle equivocada, mira
y dice que vaya tranquilo pero que no me meta con nadie
el es el dueño de la colonia, y todos los otros que con él están
son guerreros que todos días se rifan la vida
al menos en este juego de violencia callejera
con sus juguetes policía-drogas-sexo-
los que no entramos somos los que no hacemos nada, los tibios
los que de alguna forma llevamos una vida mediocre
como ellos dicen, sin meternos con nadie
sin que nuestros nombres figuren como los de ellos
que toda la colonia conoce
ahora la patrulla subió a la golfa y le pidió la mamada para seguir
trabajando
yo me sigo fumando mis recuerdos, no los
de una colonia perdida como un puto que por la noches
ofrece su cuerpo a los transeúntes, los servicios para tener
la boca pegada una verga más amarga que su vida
todos aquí buscan la mejor forma que encontrar la existencia
las notas de la ciudad es una canción punk mal hecha
o la notas de una canción de banda que hace juego entre la vida estridente
donde los coros son las comadres que a diario que se quejan de la vida de los vagos
de las señoras que a diario sermonean con otra vida que ya no está
que no se acuerdan que el vecino del 366 se dedicaba al robo y al asalto
que el vecino del 356 se cogió en sus años a la de 345 y a la del 380
que en otros años se tocaron Los Bukis, Los Tukas, La Revolución de Emiliano
no recuerdan, ya no recuerdan, ya solo son una piedra o monumento viviente de otra época
mientras yo, en la total indiferencia, fumo un cigarro y termino mi cerveza