lunes, julio 14, 2014

La re-significación de la muerte del monstruo en El péndulo de cal en Alondra Beber.






El lenguaje concibe la realidad y de manera dialéctica la realidad concibe al lenguaje. La relación dialéctica es intrínseca y al mismo tiempo inherente. Nombramos las cosas porque existen y al mismo tiempo se nombra las cosas para que sean descubiertas; las cosas existen para haya lenguaje y al mismo tiempo se nombra para que el universo sea descubierto, aunque sea desde el mundo de las ideas o de las concepciones.

En este principio, el mundo de lo que es posible nombrar, guarda una naturaleza que es exclusivo de los sentidos y de los significados. Lo real se desdobla y el lenguaje poético se convierte en una posibilidad dentro de esa realidad, donde las cosas adquieren el sentido de los significados. Todo lo que existe en el mundo es capaz de tener sentido, de ser simples objetos que son nombrados. Llegan al alma y lo que tocan son las esencias. La poesía tiene, entre sus atributos, revelar y tocar en las cosas que nombra; las esencias de las personas, de los lugares, de lo que hace universales.

¿Para qué poetas en tiempos de decadencia? La pregunta que nos hace Martin Heidegger, aun nos retumba hasta nuestros días. La realidad nacional se convierte en la historia personal, las batallas que se libran en el campo, el narcotráfico, la ejecución es parte de la realidad nacional y en el mismo tiempo de la historia personal de quienes están inmersas, ya sea de forma directa o indirecta, en esas circunstancias.

La poesía es una posibilidad, y al mismo tiempo, una realidad que necesita ser nombrada desde los sentidos que adquiere una nueva cultura de la muerte.


En El péndulo de Cal de Alondra Berber (Acapulco 1987) la tragedia nacional, se convierte en el origen de las esencias y en la historia personal. La muerte es sentida como una partida constante que no se acaba. La ejecución existe solo para que el muerto viva una y otra vez en la constante ejecución del mismo hombre que es asesinado una y otra vez. La eterna descarga perpetuándose al infinito:

Lo miré llorar
supe que en sus ojos las lágrimas existían
aunque todos dijeran que estaba seco.
Le dolía ser quien era, no tener
Un mundo a donde volver.
“Es un asesino” reclamaban
si me aproximaba decidida,
un asesino si me distanciaba hipócrita.
Un asesino, siempre, sin descanso.

¿Dónde estaba dios a las seis de la mañana? La realidad nos moldea, nos convierte en destino y no todos pueden zafarse. El monstruo no escogió su naturaleza, las circunstancia orillan, las historias de vida son complejas si se mira desde todas las cartas puestas en juego. Nadie ni el monstruo suele en ocasiones escoger su naturaleza dañina. El monstruo sueña con otra realidad, con otra posibilidad, real:

Yo lo miraba como santo, porque lo amaba
no era aquello que murmuraban al verme
pasar con el estigma de su caída. Nunca
encontré un gramo, no descubrí entre sus dedos en ansia
de un gatillo. Era, porque decían, porque escuchaba, pero en sus
hábitos el subtexto único era que no queríamos. Nada
hubiese reventado la burbuja


Alondra Beber nos muestra el cadáver, para transformar el contexto, para mirar aquellas cosas, que dentro de esa violencia y tragedia no alcanzamos a ver. Nuestras miradas no alcanzan a vislumbrar la magnitud de las circunstancias, el miedo que nos apodera y la cerrazón no permite diseccionar la realidad, mucho menos comprender que, hasta en la muerte de cualquier persona, del monstruo, en el corazón monstruo, existe una luz, que por pequeña que sea, es necesario mostrar para entender la fragilidad de nuestra existencia.

Los poemas de Alondra Beber, nos regresan de golpe a la realidad, sus palabras muestran las esencias de la personas y las clarifican.


El monstruo sueña con otra posibilidad real y la viuda sabe que la única liberación es por la muerte, es por el arrebato de la muerte. El alma no puede soportar tanta carga, y tanto daño en su esencia, solo la muerte es capaz de liberar, de limpiar las esencias. Sin saberlo, quizá, el monstruo pide y se prepara para su muerte. Sabe, que las cabezas en el cementerio de cal, reclaman los actos violentos, las viudas tiemblan, los huérfanos siguen llorando.

El llanto de la viuda que sigue viviendo la muerta de manera constante, nos cimbra la cabeza, es el eterno quejido, el llanto necesario para purificar las almas, la suya y las de los demás que con él mueren, la muerte toma otro sentido y otro significado porque es constante, porque no termina, porque las palabras están allí para hacernos partícipes, para buscar en nosotros nuestro lugar, nuestro espacio en este contexto. Alondra, nos hace partícipes para no estar indiferentes, para calmar, en las palabras, un poco del dolor, no ella, sino de todas las viudas y los huérfanos del narcotráfico, de su guerra sangrienta y sin sentido. Para purificar, para clarificar, para abrirnos los ojos de golpe:


Los ojos llueven todos
los meses. Grito. Nadie
voltea. Otra viuda de
monstruo, otra perra,
otro futuro cadáver de
cabellos largos
rebotando en el asfalto.
Mi idioma es el coraje,
pero sonrío Kafer, porque
quiero mi belleza en
el último relámpago de
la cámara.


Beber Alondra, El péndulo de cal, Ed. Versodestierro, México 2012.

lunes, mayo 12, 2014

El dogmatismo artístico: de la trascendencia a lo efímero.



“El que se mueva no sale en la foto”, “Tuvo sus cinco minutos de fama”, “Si no sale en la tele no es famoso”. En el siglo pasado, cuando la naturaleza virtual aun no nos invadía, este tipo de frases nos mostraban una necesidad social, inventada desde el colectivo, que la transcendencia era una aspiración real, aunque en el fondo sabíamos que todo lo que conocimiento, empírico o no; diacrónico o no, terminaría por mutarse.

El mismo hombre desde lo individual y en lo colectivo está consciente que llegará la muerte, y en esa idea el arte y su naturaleza nos revelan una cualidad permanente y flexible en el hombre; todo muere o se transmuta pero el arte revela la materia transcendental, aquella en la que es capaz de mostrarnos la Universalidad.

En el arte la Universalidad puede entenderse, no como aquello que no cambia, sino como aquello que nos hermana con los hombres de todas las épocas o espacios geográficos, así como también con todos los contextos en los que se desenvuelve e interactúa el hombre.

Sin embargo, son las interpretaciones del arte, las que en un momento determinado, ciertos grupos reduzcan la trascendencia a lo efímero del impacto de un ejercicio artístico o poético. El dogmatismo en el arte, inconsciente o no, es factor para que surjan “las transcendencia efímeras” en el arte y no la transcendencia de lo efímero.

Una imagen, un video, en la época del Internet, llega a lograr una resonancia de alto alcance, sin embargo puede desfigurarse cuando llega al último eslabón de las computadoras, que muy probablemente ni siquiera tenga existencia fuera del monitor. Lo que algunos grupos llegan a entender por “Arte” puede diluirse entre las redes sociales, a partir de la propagación viral, y no perder todo sentido o significado.


II
Acción Poética a la carga


Se ha documentado el movimiento de “Acción poética” que entre sus acciones consiste en buscar bardas en las que se fondean de blanco para escribir en ellas versos que despierten la “Conciencia social” hacer que la poesía se asequible para todos, quizá la pinta de en una barda nos haga conscientes del arte y la poesía en la vida cotidiana.

Una barda pintada de blanco, en la que se muestra un verso o un fragmento de poema, se convierte en una imagen viral que se propaga hasta el infinito. La contundencia de la imagen poética queda diluida, pierde el sentido y el significado, pareciera que de tanto mostrar la imagen, las redes sociales y el Internet, la convierte en una frase hecha que se propaga hasta el infinito. Si la el espectador o lector de la imagen no conoce el contexto en el que fue creada, no conocerá la trascendencia y la Universalidad que está inherente a la obra.

La pinta y su exhibición al infinito; la interpretación dogmática en la que existe la necesidad de hacer consciente al hombre del acto poético reduce la imagen poética a una trascendencia efímera.

Acción Poética Guadalajara convocó a una Mega pinta el 30 de marzo de este año, que tuvo como propósito pintar alrededor de cien bardas. De pronto litros y litros de pintura blanca cubrieron manifestaciones urbanas, que ya existían en las bardas de las calles aledañas al Expiatorio, en Guadalajara, para “concientizar” a la población de la existencia de la poesía en la vida cotidiana. Un grupo de artistas urbanos expresaron su descontento arguyendo que ningún movimiento social o artístico debería manifestarse, si este nacía silenciando a otro.

Las manifestaciones artísticas deben reconocer la inclusión de todas formas de pensamiento. El arte no se debe como una lucha literal con el arte, tal vez como una lucha metafórica con el arte. No se puede combatir la “Contaminación visual” con arte si no se concibe a la “Contaminación visual” como una forma de pensamiento. Un amigo me recordó a los grupos sociales que protestan en contra del gobierno y del sistema, utilizando formas anacrónicas y arcaicas. Que buscan “dentro de una ideología cerrada e ingenua” acabar con todas las formas posibles del sistema. Quizá tendría mayores resultados si diseñáramos una estatua al sistema y al gobierno no mayor a cincuenta centímetros, que nos recordara a cada momento la grandeza del pueblo ante cualquier sistema de gobierno.

Alejandro Jodorowsky habla, en el libro Psicomagia, de la necesidad de los actos poéticos que se conciben desde la espontaneidad, (que no se repetían, que dependían del momento y sobre todo que no se virilizaban), que buscaban despertar la consciencia social sobre las manifestaciones artística, aunque su impacto fuera efímero.

III
Acción patética a la carga.

Hoy es Mayo de 2014, a la entrada de la colonia Balcones de Santa María, por la avenida Camino Real a Colima, existen cuatro pintas de una estación de radio. Las frases hacen alusión a contenido sexista y misógino. Quizá cualquiera que respete las diversas formas de pensamiento, sentirá repulsión y aberración a lo que dicen y promueven, el sobajamiento de la mujer como género.

Quién está al frente de la campaña publicitaria de la estación de radio, quizá no entienda (y no tiene por qué entender) sobre la interpretación del arte, ni mucho menos pretenda explicar, mediante el dogmatismo el significado del arte. Lo que quizá si sabe es impacto que tienen los medios de comunicación, y sobre todo, las redes sociales en nuestro contexto. Una imagen virilizada puede llegar a millones y millones de usuarios. En tiende el sentido de la publicidad, y quizá, de lograr su cometido, logre manipular la situación a su favor. La estación de radio no representa los intereses de una sociedad, de un sistema de gobierno, sino representa los intereses de una empresa privada, que nada le quita, ni le abona ser o no ser una empresa socialmente responsable, ella solo busca quedar en el inconsciente de la gente.

Quienes gritan y censuran las pintas de la estación, vuelven a caer en un dogmatismo interpretativo, en las que se es posible pensar en la “represión de la libertad” como forma, políticamente correcta de convivir como sociedad. La solución no está en aceptar el mensaje misógino que se manifiesta en las pintas, como tampoco está en censurar las pintas. Quizá debemos aceptar que las manifestaciones misóginas, sexistas y machistas dañan a la mujer como género, y al mismo tiempo daña una sociedad.

Las pinta en las bardas en la calle Camino Real a Colima de Balcones de Santa María, nos recuerdan que aun existen muchos pendiente en esta sociedad, y que existe grupos empresariales, sociales, etc… que sus intereses están por encima del bien común. Ante eso la solución que cada uno puede aportar puede ser desde sus trincheras, denunciando, criticando, exigiendo la igualdad de género y el cese a la propaganda misógina y discriminatoria, contrarrestando los efecto de una campaña viral. La pinta nos recuerda que aun existen grupos que anteponen sus intereses y dañan profundamente, y que las palabras son una herida en la conciencia del pueblo.



jueves, mayo 01, 2014



Presentación del libro: Revolución Groovy de Neri Tello, a cargo de Luis Eduardo García, Marlene Zertuche, Pedro Valderrama y Gustavo Iñiguez

Día: 9 de mayo

Lugar: Fondo de Cultura Económica. Chapultepec sur 198, entre López Cotilla y La Paz.

horario: 20.30 horas.



Entrada libre.

sábado, marzo 01, 2014

El viento y las palabras. Renovación poética en Jalisco (autores 1980 - 2000)



Prólogo







Nada nuevo bajo el sol

“Nada nuevo bajo el sol” era la conclusión que llegábamos los que estudiábamos en la Licenciatura en Letras Hispánicas después de leer El grado cero de la escritura de Roland Barthes. La discusión y la desilusión se originaban porque como “jóvenes aprendices al oficio de poeta” teníamos que aceptar la derrota acuestas; nada que lo que pudiéramos escribir sería algo nuevo para posibles lectores empapados de poesía, sin embargo el entusiasmo de algunos no terminó mermándose, sino que continuó hasta lograr escribir algo interesante que después de las miles hazañas fueron publicándose.

Los fines de semana, a quienes nos interesaba aprender sobre “poesía” asistíamos al Antitaller de poesía “César Vallejo” coordinado por Raúl Bañuelos y al taller de sensibilización poética que coordinaba Ricardo Yáñez. Entre la lista de autores latinoamericanos que leíamos en el antitaller, se revelaba la tradición poética en la que pertenecíamos. Los aprendices soñábamos con algún día alcanzar un poco de la gloria de esos escritores. Probar un día, aunque fuese por un solo verso, lo que estos escritores abarcaban. Conforme avanzamos en nuestras lecturas, nuestras propias reflexiones nos regresaban a nuestra realidad, soñar de esa manera implicaba solo soñar, sin la posibilidad de no llegar a ningún lado con hacerlo. Los que “aceptamos” esa condición conocimos nuestros límites, y lo que siguió fue hacer un trabajo honesto.


En una sesión del taller de Ricardo Yáñez nos enseñó que la poesía hablaba lo que se habla desde siempre. Era otra manera de decir que “Nada había bajo el sol”. Estas enseñanzas perturbaron profundamente la concepción de la poesía. Con las lecturas de Octavio Paz se reafirmaba la idea que la palabra presencia el pasado en el presente y lo proyecta. El tiempo se fugaba al infinito, como en un juego de espejos mirándose entre sí. La poesía entonces se convertía en atemporal y al mismo tiempo en universal, en ella el tiempo que pasaba no tenía tiempo, en el tiempo poético se fundían todos los tiempo, el poeta tiene la capacidad de evocar y convocar todas las horas que han pasado, que pasarán y que están pasando.

Cada poema es una cadena al infinito, que cuando pareciera llegar al último eslabón, uno se da cuenta que vuelve estar en el primer eslabón. La poesía es avance y retroceso. Regreso a los orígenes, el movimiento pendular que Paz nos habla en la ruptura y tradición poética. El origen y el éxodo están constantemente situados en la misma dimensión, saludándose, mirándose, encontrándose idénticos, similares, opuestos, lejanos, complementarios, suplementarios. Luis Rogelio Nogueras nos dice en su poema Eternóretornógrafo lo siguiente:

El joven poeta murmuró cerrando el libro
de Apollinaire:
“Este sí es un poeta...”
(…) Homero, el ciego, repetía en hexámetros los extraños poemas
que se susurraban al oído
los amantes en las estrechas calles de Babilonia
y Susa,
y en Babilonia y Susa
los poetas imitaban los versos de los hititas de Bog Haz Keui
y de la capital egipcia de Tell El Amarna,
y los poetas del 4000 a.n.e.
imitaban a los poetas del 5000 a.n.e.
hasta que el hombre de Pekín, en la húmeda caverna
de Chou-Tien
viendo arder lentamente sobre las brasas el anca
de un venado,
gruñó los versos que le dictaba desde el futuro
un joven poeta que murmuraba cerrando un libro
de Apollinaire.

Cada poema se convierte en la respuesta a otro, en el inicio y fin de un diálogo eterno. Cada poema viaje a través de las épocas y al llegar al lector se renueva. Cobra fuerza y vida. El poeta joven aspira a convertirse en parte de ese diálogo, aunque a veces ignore que la lectura hizo lo suyo, que la reflexión diaria y la lectura lo pueden llevar a la experiencia poética, a la revelación.

La poesía representa romper con las estructuras de pensamiento, El joven Rimbaud rompió con las formas estéticas de la poesía parnasiana, al hacerlo de manera violenta logró que se concibiera la poesía más libre y visionaria. No solo en la forma sino también en su contenido y su apreciación. Pero la poesía también representa trascendencia. El joven Novalis llevó la sublimación de la poesía a puntos muy altos; su naturaleza mística conjugó en la poesía la totalidad del universo divino y su cosmos. La poesía joven es entonces ese eslabón origen y éxodo.

Hugo Gutiérrez Vega escribió en su poema “El viento y las palabras”

Ahora
Retomemos
El salterio olvidado.

Somos
La nueva voz
El polvo nuevo
De la palabra antigua.

Estos versos representan la importancia de la trascendencia y de lo efímero. De estos versos partimos para compilar la presente antología. Ellos representan el sentido y la importancia de renovar la voz, de mirar bajo ese polvo (nuevo), lo que la palabra dice y lo que ha dicho desde siempre. La renovación de la tradición y la ruptura. En homenaje a Gutiérrez Vega, quién siempre ha apoyado la creación literaria joven, es que, y con su consentimiento, utilizamos el título del poema para dar nombre a esta antología.


El poeta joven

El escritor joven siempre ha estado activo en el desarrollo de la vida literaria de un país, de una comunidad, de una región. A veces reunidos alrededor de una figura literaria que cobije y oriente sus percepciones acerca de la literatura. Alrededor de Alfonso Reyes se congregaron los contemporáneos, en torno de los contemporáneos se agrupó Carlos Fuentes, Octavio Paz, entre otros.

Octavio Paz reconoce en Poesía en Movimiento (1966), el trabajo realizado por los poetas jóvenes, la poesía joven representaba un eslabón en la cadena de la historia de la poesía. Sin ella no se entendía y no se concebía la renovación del pasado como un fin: “Nosotros lo que pretendemos, es alterar la visión acostumbrada: ver en el presente un comienzo, en el pasado un fin. Este fin es provisional porque cambia a medida que cambia el presente” (Octavio Paz: Poesía en movimiento: 1966). La importancia de la poesía joven radicaba en que sin ella no existía la naturaleza cíclica de la literatura. Con el grupo de La espiga amotinada (1960) y Ocupación de la palabra (1965), cuyos textos pertenecían a Juan Bañuelos, Oscar Oliva, Jaime Augusto Shelley, Eraclio Zepeda y Jaime Labastida, Octavio Paz explicaba lo que sucedía en la poesía joven: “[La espiga amotinada] el título del libro era romántico y un poco retórico. Los poemas también lo eran. La actitud del grupo pareció exagerada” [Ocupación de la palabra]. “Sin someterse a los necios preceptos del ‘realismo socialista’, los cinco han declarado que para ellos el ejercicio de la poesía es inseparable del camino de la sociedad. Esta pretensión en la segunda mitad del Siglo XX puede hacer sonreír. Por mi parte creo, que inclusive si se estrellan contra el famoso muro de la historia, pensar y obrar así es un punto de honra para cualquier poeta y más si se es joven. Al proclamar su voluntad de unir el acto y la palabra, el grupo volvió a la actitud del Taller, sólo que con mayor lucidez y osadía poética. Este regreso fue, además y sobre todo, un retorno al verdadero origen del movimiento poético moderno” (Octavio Paz: Poesía en Movimiento).

Gabriel Zaid, en Asamblea de jóvenes poetas, utilizó como “poesía joven” los textos de los escritores menores de treinta años en los años 70’s y 80’s y puso en tela de juicio ¿si la lista de los poetas jóvenes en Poesía en movimiento era la que se escribía en México? Responder esta pregunta lo llevó a revisar los poemas publicados por los jóvenes de la época. Zaid puso de manifiesto que en el México de los años 80’s y finales de los 70’s, los jóvenes escribían más de lo que leían, la poesía se había convertido en un fenómeno con mayor aceptación, llegaba a las clases sociales bajas y medias-bajas. Sus reflexiones lo hicieron cuestionarse sobre la vida útil de cualquier antología que pudiera ir desde lo efímero hasta lo trascendental.

El reto que se propuso Zaid fue seleccionar a veinticinco escritores que representaran la poesía joven en México; el problema que sobrevino fue qué criterios seguir para seleccionar a quienes tenía los méritos para estar en una antología. No pudo conseguir más que reducir el número de escritores a esa cifra, porque conforme pasaba el tiempo aparecían nuevos autores. Asamblea de poetas jóvenes hace referencias de alrededor de seiscientos poetas. La antología se volvió un censo de los poetas jóvenes que dio a conocer: quiénes eran y qué escribían.

Estas dos antologías son los trabajos más representativos acerca de la poesía joven, cada uno situado en épocas diferentes, con una importancia por separado. El punto de coincidencia es que la producción de los textos de escritores jóvenes representa la renovación de la literatura concebida como algo cambiante.


El tiempo que llegó

A principios del Siglo XX los escritores en Jalisco eran fácilmente identificables, ya que la mayoría de ellos gozaban de un renombre literario; Enrique González Martínez, a finales del Siglo XIX y principios del XX, era el poeta más importante en México porque con él terminaba el “modernismo” que Manuel Gutiérrez Nájera y Rubén Darío habían iniciado; González de León era admirado por López Velarde, ya que su poesía inauguraba una poesía provinciana moderna, y Alfredo R. Plascencia llevaba la poesía a un estado místico.

El mismo fenómeno se repitió con los escritores nacidos en las primeras décadas del siglo XX, Los autores más representativos fueron Agustín Yánez, José Luis Martínez, Elías Nandino, Emmanuel Carballo, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Adalberto Navarro Sánchez, Arturo Rivas Sainz, Ernesto Flores. Varios de los libros publicados en la primera mitad del siglo XX se volvieron indispensables: Pedro Páramo y El llano en llamas, ambos de Juan Rulfo, Al filo del Agua de Agustín Yánez, La Feria de Arreola, Nocturnos de Elías Nandino.

En la década de los setentas y ochentas hay un nuevo periodo de producción literaria. En estas décadas proliferaron las revistas literarias, las publicaciones independientes, así como el nacimiento de editoriales pequeñas. En los escritores Adalberto Navarro Sánchez, Arturo Rivas Sainz, Elías Nandino, Luis Patiño los jóvenes encontraron cobijo e impulso que sirvieron de estimulo e impulsaron su trabajo.

Jalisco tuvo en esta etapa una renovación muy importante, la generación de escritores, en su mayoría nacidos en la década de 1950 y finales de los años cuarenta; comenzaban a circular sus primeros trabajos de creación literaria. Ricardo Yánez, con Divertimento (1972) Escritura Sumaria (1977), Ricardo Castillo con Pobrecito Señor X (1976), Rafael Torres Sánchez, Entre la ? y la ¡ (1978), Raúl Bañuelos con Tan por la vida (1978), Enrique Macías con Poemas Perrunos, (1980) y Raúl Aceves con Cielo de cosas devueltas (1982); por citar algunos fueron parte de esta generación de escritores que dieron testimonios de los nuevos tiempos que estaba viviendo el Estado.

La proliferación de revistas fue abundante, y en ellas quedó de manifiesto la producción literaria de esta generación, mencionaremos sólo algunas de las más importantes de la época: Et Caetera de Adalberto Navarro Sánchez (1950-1985, con tres épocas), Summa de Rivas Sainz (1954-1985), Coatl de Ernesto Flores (1965-1969), Esferas dirigida por Ernesto Flores (1969-1984), Péñola de Juan José Doñan (1979-1987).

En 1970, se reunieron entre sí Jorge Souza, Ricardo Yánez, Carlos Prospero, Gilberto Meza, Gloria Velásquez, Lilian Nepote, todos ellos estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, para fundar el taller literario: Protoestesis. Elías Nandino coordinó este taller en 1972, trasladando su sede a la capilla del Ex-convento del Carmen, y el taller pasó a depender del Instituto Nacional para las Bellas Artes (INBA) del Estado de Jalisco. En décadas posteriores algunos escritores que publicaron sus primeros trabajos en los setentas y ochentas, ya eran referencia para la formación de las nuevas generaciones y el taller tomó una gran importancia, ya que la tradición literaria se transmitía y se recreaba en estos espacios. Hacía la década de los años noventa, Raúl Bañuelos, Carmen Villoro, Ricardo Yánez, Ricardo Castillo, Roberto Villa, Cesar López Cuadras, Artemio González, Patricia Medina, eran algunos de los talleristas que habían publicado en décadas anteriores.

Hubo una proliferación de revisas como Trashumancia, El Zahir, El Hoyo, Juglares y Alarifes, Hojas literarias, Diserta, Luvina, La voz de la esfinge, Soberbia. En ellas quedó asentada una renovación literaria. Nacieron en esta década editoriales -ahora clave en algunos casos- como Arlequín, Mantis, Anacoreta, Luz Violeta, Mala estrella, Literaria, Alimaña Drunk, Paraíso Perdido.

Asamblea de Poetas Jóvenes, de Zaid, inspiró uno de los trabajos claves de los ochentas: en 1989, Raúl Bañuelos, Dante Medina y Raúl Aceves publicaron la antología: Poesía reciente de Jalisco, en ella hacían un registro de las voces que estaban coincidiendo: localizaron a 354 poetas, y antologaron 73. Sin duda esta antología es un referente necesario para la poesía que fue escrita por autores nacidos después de 1945.

Las antologías que aparecieron en los noventas fueron las de Ernesto Castro con Extremos: cuento último en Guadalajara; Felipe Ponce, Jorge Orendaín, y Alejandro Zapa con Tiro al Blanco, Antología de poesía; y César López Cuadras con Muestra literaria reciente de Jalisco. En la primera década del siglo XXI aparecieron las antologías, Muestrario de Letras en Jalisco de Sara Velásco, Poesía de Jalisco del siglo XX de León Guillermo Gutiérrez y Poesía viva de Jalisco, de Dante Medina, Raúl Bañuelos y Jorge. Souza. En los años recientes aparecieron las antologías Muestrario de Poesía Jalisciense de Jorge Orendain y Diez y nota. Poesía joven en Jalisco de Luis Armenta Malpica.

Sobre los criterios de selección y objetivos de la presente antología

El estándar de edad en CONACULTA para definir “Jóvenes creadores” lo propone en los treinta y cinco años. Quién busque una beca del FONCA, dentro de esa categoría, deberá tener una edad menor a la propuesta. Para hacer esta compilación partimos del 1980, buscando acercarnos al estándar de CONACULTA, ese fue nuestro primer criterio de selección.


El objetivo de la antología era mostrar un panorama real que reflejara el estado de la poesía joven en Jalisco, que al realizar este trabajo pudiéramos abarcar los diferentes matices y voces, para ello propusimos que los escritores reunieran las siguientes características:

• Que hubiesen nacido o que tengan por lo menos tres años viviendo en el Estado .
• Que fueran escritores con algún libro publicado, o que sus poemas aparezcan en revistas, que hayan ganado algún premio, que se encuentren en activo en algún proyecto literario.

Estos tres criterios de selección sumamente abiertos nos permitieron acercarnos a una gran cantidades de escritores. Algunos los contactamos de manera personal y les pedimos una selección de cinco a diez cuartillas, también pedimos que recomendaran a otros escritores, revisamos publicaciones en internet, libros, revistas, antologías, tomamos los poemas que nos parecieran más interesantes. Un escritor nos llevó a otro y así sucesivamente. La producción de textos por parte de los escritores, en Jalisco, es basta y muy aceptada.

¿A qué conclusiones podemos llegar después de revisar las propuestas entregadas por los escritores, de revisar las publicaciones, de escoger poemas que nos llamaron la atención?

Pensar en “Poesía joven” como una poesía en formación se convierte en lugar común. El poeta está en constante formación, pasa por diversas etapas a lo largo de su vida, el ejercicio y concepción de la poesía no puede llegar a un momento estático. Ni la forma de escribir por lo tanto no es la misma a lo largo de su vida productiva. En ese sentido decir que la “Poesía joven” está en constante formación equivale a una redundancia.

Sin embargo la poesía joven, tampoco se puede mirar como una propuesta a futuro. A la poesía le corresponde el terreno del azar y el incierto. Es por eso que el oficio del poeta debería considerarse desde la intuición. La posibilidad de los caminos, la posibilidad de la poesía como un punto de fuga proyectándose hacia diversas trayectorias. Es por eso que esta compilación no muestra a ningún poeta como parte de una apuesta a futuro. No hay seguridad que los poetas con premios nacionales sigan publicando, mucho menos que la poeta más joven incluida, Carolina Becerra, se convierta en una referencia obligatoria en los poetas de su edad.

Tampoco el espacio geográfico puede mirarse como algo estático; el Estado está conformado por ciento veinticinco municipios, y en ellos tienen sus propias manifestaciones poéticas, muy parecidas y muy diferentes entre sí, muy parecidas las formas y las concepciones que tienen los jóvenes poetas que habitan en la capital y al mismo tiempo, muy diferentes y contrapesas.

Nuestro objetivo es hacer un corte transversal en este momento histórico, en el que el desarrollo de la producción poética presenta características muy peculiares, todos poetas aquí citados tienen publicado por lo menos un poema en alguna de la plataforma de Internet o lo han utilizado para difusión de su obra . La aparición de publicaciones, de revistas, plaquettes, libros, antologías, y sobre todo autores es más efímera que en las generaciones anteriores. Este grupo de jóvenes tiene como ventaja la facilidad que otorga la tecnología para realizar publicaciones que aumentan de forma rápida, abundante y efímera.


El resultado de un registro del mapa literario en Jalisco es una polifonía, una reunión de voces, concepciones poéticas y de estilos difíciles de asir en su totalidad, que entre ellas se contraponen, pero también se suplementan y complementan en el mismo momento. Las publicaciones de textos de autores jóvenes funciona de manera paralela a las generaciones anteriores, ninguna generación fue espontánea, sino que las preocupaciones, afinidades y búsqueda entre una y otra, sólo se adecua al momento histórico. Lo importante en los autores jóvenes es que han tenido un desenvolvimiento paralelo entre sí en los círculos literarios, todos tienen características contextuales comunes. Imposible definirlos como una generación, todas las generaciones literarias han sido definidas por las circunstancias políticas, sociales y culturales que enmarcaron sus trabajos. Es decir, en estos poetas no hay nada que los convoque como generación, no hay una solo línea ideológica, estética o poética en la que se agrupen. Ni siquiera vivir en un lugar y tiempo determinado, con circunstancias históricas muy definidas los pueden agrupar como una generación. En la necesidad por conocer el inicio de los eslabones de la tradición poética en Jalisco. La poesía se convirtió en mosaico, como la variedad de posibilidades que se presentan al combinar los movimientos de un caleidoscopio.


Xochitl Ramírez
Jeannette Guerrero
Neri Tello


+Índice de autores

1980
Daniel Bencomo
Juan Castañeda
Leticia Cortés
Abel Díaz
Mario Z. Puglizi

1981
Sara Raca
Rafael Villegas
Lucía Miranda Fernández

1982
Maribel Castorena
Marcela Moreno
Xitlalli Rodríguez
Judith Satán
Gema Carolina Zorrilla


1983
Blanca Bátiz
Fernando Carrera
Gabriel Govea
Erwing Hernández
Federico Jiménez
Isaac Ortíz
Devadip Pérez
Marlene Zertuche


1984
Miguel Así,sinapellidos
Ana Corvera
Luis Eduardo García
Álvaro Luquín
Gustavo Iñiguez
Victor Villarreal

1985
Patricia Mata
Abril Medina
Mauxi Ornelas
Omar Sánchez Villegas
Lenin Alvarez

1986
Mariana Ayón
Julio Cesar Espíritu
Aleqs Garrigoz
Verónica Gutiérrez Licón
Rafael Nieto
Francesco Rabbannelli
Lizeth Sevilla


1987
Damian Covarrubias
Danivir Kent
Sihara Nuño
Alejandra del Toro


1988
Jonathan Berumen
Hiriam Ruvalcaba
Enrique Carlos Cisneros

1989
Sergio Nuñez
Nalleli Sánchez

1990
Adrian Esparza
Héctor Adrián Limón Fernández

1991
Carla Xel Ha
Alejandro Lobo Espejo
Arehf Palacios


1992
Juan Carlos Vanscoit
Anna Castel

1998
Melisa Nungaray

2000
Carolina Becerra




martes, enero 21, 2014

En Memoria

PAULA ALCOCER (1920 - 2014)


Nací en Salamanca, Guanajuato, el 25 de septiembre de 1920, pero a los cuatro años me fui a Estados Unidos con mi familia. Allá, en la primaria obtuve un premio en escritura y me regalaron una antología de poetas de habla inglesa. Ese libro que aún conservo fue de mis primeras lectura. Regresé a México cuando tenía doce o trece años. Estudié y me recibí en la Universidad de Guanajuato de química farmacéutica y ahí me quedé como maestra. En 1953 me vine a Guadalajara sola con mis dos niños y me ofrecieron trabajo en el Instituto Cultural México Norteamericano. Fui pionera en la enseñanza del inglés para niños. Hace dos años me dieron una medalla por ese motivo.
Yo nunca he sentido la necesidad de que me publiquen. Yo escribo porque siento la necesidad de escribir. Yo sabía que si no escribía me moría. En 1962, la Universidad de Guanajuato me publicó Párvula voz. A raíz de ello yo recibí una carta de Enrique González Martínez, a quien no conocía personalmente; fue tan halagadora que sentí escalofríos y lloré. Después me envió un libro de él con una dedicatoria muy hermosa. Cuando llegué a Guadalajara, Emmanuel Carballo aparentemente conocía mi libro, porque fue el primero que habló de ello y en uno de los números de Ariel me publicó un poema: "Ariel enfermo”.
Yo no pertenecí a ningún taller, porque entonces no los había. Nos juntábamos a las tres de la tarde a tomar un café en el café Nápoles y eso era todo. Trabajaba desde las ocho de la mañana hasta las siete de la noche. Con mi trabajo, les di una carrera a mi hijo y a mi hija; los dos son profesionistas. Después me jubilé y ya no trabajé; ya entonces habían crecido mis hijos. Y aquí estoy en la casa, leyendo siempre y escribiendo, como siempre, por las noches.

Libros de poemas: Párvula voz, Guanajuato, Universidad de Guanajuato, 1950. Poemas, Guanajuato, El gallo pitagórico, 1951. Entre la fiesta y la agonía, Guadalajara, Casa de la Cultura Jalisciense, 1960. Muerte en junio, Guadalajara, Ediciones del Gobierno de Jalisco, 1980. Aún hay sol en las bardas, Guadalajara, Secretaría de Cultura de Jalisco, 1996. De la vejez y otra alborada, Guadalajara, Secretaría de Cultura de Jalisco, 1999. Tiempo de ángeles, Guadalajara, Secretaría de Cultura de Jalisco, 2000.

Otoñal

CALIÉNTAME TÚ AÚN, SOL DE MI TARDE,
y en mi sellado corazón derrama
el oro de tu lumbre,
porque en tu lumbre se derrita y arda,
porque en tu lumbre el corazón avive
su puñado de brasas
y duerma al fin, cuando la noche llegue,
soñando que tu luz dora y traspasa,
flechas de eterno sol,
piedra, paisaje y alma.
La puerta

***

¡CÓMO EN LO OSCURO, CADA VEZ MÁS TRISTE,
se va quedando sola, cerrada para siempre,
la doble cárcel muda de la puerta!
¡Cómo en la estéril libertad del aire,
en la clausura ciega
de la estancia porfiada y taciturna,
la dividida rosa de mi vida
vanamente golpea!

Vanamente, sola y sin soledad,
hasta que el corazón, único ya
y desnudo al fin, aprenda
la inmóvil plenitud que habrá de abrirle,
a solas y en lo oscuro,
la rosa verdadera.

***

AGUARDO TODAVÍA;
aguardo aún, alta de hogueras y de signos,
dócil de llanto y de preguntas ciegas.
Aguardo en esas horas oscuras y secretas
cuando en la carne un ángel negro ofrece
testimonios de heridas infalibles,
y entre emplazada muerte y predicción de auroras
una aciaga vendimia de arenas y ataúdes
las sienes extasía.
Cuando los nombres duelen
como un muro de gritos y fantasmas terribles
y en la tierra vencida de los hombres sin alas
aran lentas, unánimes espinas,
la noche y el silencio.
Aguardo aún, endeble caña en éxtasis,
de pie sobre mis ruinas.

Porque escucho la isla
solitaria y distante del reposo
crecer como remanso de nubes amantísimas
entre el sueño y el alba.
Y la oigo crecer y levantarse,
relámpago de playas,
y diestra en llanto y sales a socorrerme
con la fresca merced y el refrigerio
de un ala sosegada.
Este sueño insumiso

***

ELLA, LA OTRA QUE ME HABITA,
la que vela, loca, ataúdes vacíos
y dice palabras que yo ignoro;
la que su duro cautiverio exalta
con fiero don de lenguas
y en el pecho, ejército de heridas,
le combaten el sueño y la tormenta;
la que puede llorar aún
cuando yo callo,
ella, la mujer que me habita,
ciega sufre mientras yo la miro
con mi rostro prestado
y mis ojos discípulos fieles de las piedras.
y yo le digo:
“Quedémonos aquí;
dura milicia, interminable guerra
son sólo nuestros días,
puerta de polvo el corazón sin ecos.
Quedémonos aquí, ya quietas,
y que la ruina acabe
por comernos los huesos”.
Un pulso de fantasmas lento enfría
el licor de mis sienes,
pero ella, la otra que me habita,
llora rebelde aún, y huye,
y a su sueño insumiso mis palabras
son endebles barricadas de arena.
El regreso

***

YO VENGO DESDE UN LEJANO PAÍS
situado al borde eterno de los ríos
con mis ojos adultos y mi sueño,
a guerra y claridad predestinada.
Vengo a habitar la orfandad de las piedras,
a gritar mi palabra en el silencio
de los muros hostiles;
vengo a buscar mi rostro en los espejos
de las habitaciones olvidadas
y en las furtivas máscaras que el sueño,
preceptiva de polvo y rebeldía, inventa
sobre el rostro más cerrado y fiel
de la ceniza.

Una secreta enemistad de espadas y presagios
borra hallazgo y retorno, y me defiendo apenas,
a duras potestades dada en servidumbre:
he venido a llorar mi soledad
en las ciudades extranjeras,
he venido a llamar en los opacos
aldabones enlutados,
a romperme los puños en el polvo
de las aras desiertas
y en los ciegos cristales
invadidos de muerte y de maleza.

Junto a extranjeros ríos, junto a las piedras lloro
el perdido solar de mi patria intachable,
la sólida privanza de aquel sueño
distante y poderoso.

Contra inhóspitos muros y contrarios cielos
me revuelvo en vano
y en vano mi dolor tercamente golpea
su pálida palabra en los escombros.
¡Ay, pero mi nombre me será devuelto,
la intransferible angustia de mi nombre
de enamorado polvo y ángel sometido!
Y en la obediente soledad de este viaje de plomo
escucharé de nuevo
la palabra secreta que me cierra el paraíso.



tomado de http://www.fomentar.com/Jalisco/Antologia/1920-1929.php

sábado, enero 04, 2014

Revolución groovy, de Neri Tello por editorial VersodestierrO




coleccioninteligente.blogspot.mx

www.cajadetexto.mx/somos.html


Un gran gusto publicar a uno de los poetas más arriesgados de los 70, con una poesía social, por momentos obrera, por otros sarcástica, ácida, ruda, cruel; escenarios que se reproducen en ciudades imaginarias de un Estados Unidos que puede ser mexicano pero implícitamente gringo. Generaciones de muerte de cuna, país de poetas que juegan al fashonismo. Neri Tello expone gran parte de éste, demagogia poética, y también la estructura que lo sostiene.

Colección Inteligente, 2013. Mil ejemplares.

Portada: Pedro Goche. Verso destierrO/ con el apoyo de Caja de Texto.


“Será de noche y siempre será de noche, así un verso de revolución groovy en el que si bien no se sintetiza la total postura poética del autor, Neri Tello, si nos ofrece la atmósfera en la que se despliega y actúan los personajes de este poemario. El alcohol, la cocaína, la mariguana, el sexo, excesos que demuestran el todo y la nada, las clases sociales bajas y bajísimas donde la creatividad se abre como una risotada, una crítica al mundo literario y, sobre todo, a ése que se presume intelectual. Neri Tello nos hace visible el golpe del capitalismo en el ánimo del que es pisado por la bota; revolución groovy es un mundo que se sostiene porque sí, porque no le queda más remedio que ser”.

De Marlene Zertuche”

Poemas de revolución Groovy


SOBRE LOS RECITALES POÉTICOS EN LOS QUE ALTERNAS CON POBRES PENDEJOS QUE CREEN HABER ENCONTRADO EL HILO NEGRO DE LA POESÍA Y LO QUE MENOS QUIERES ES BURLARTE AUNQUE TE LO PIDEN A GRITOS


me cai que oírte es como esperar a stravinsky
y en su lugar viene la banda del recodo
Arturo Suárez



a veces pareciera que lees a nocauts directo
a las mandíbulas de los asistentes
y que escribes sin la intención de hacerlo
lo que desconoces es si eso es suficiente para
estar sentado junto a un tipo leyendo sus poemas
lo ideal es regalarle un cisne o un pavo
para que tenga algo interesante
decirle que no tiene que decir sobre lo que no tiene que decir
no entiendes si está o se hace pendejo
obstinado en ser una linda niña terrible y despiadada
o un Vicente Fernández pacheco
es como si confundieras el whisky con el tonaya
aunque importaría poco porque hasta eso está de moda
entre más maldito mejor
y crees que a estas alturas y circunstancias
Rimbaud no tiene nada que hacer
tampoco
Baudelaire, Pessoa, Vallejo, Lorca
o la lista interminable de escritores nacidos antes y después de la coca
lo importante no es el cuestionamiento de lo poético en las prácticas sociales
o el cuestionamiento y revelación de la poesía misma
el aplauso
siempre lo compensa todo


***

ii

hey Frank
tú y yo trabajamos más de ocho horas
¡y ellos hablaban de lo cotidiano! ¡hablaban de poesía!
mírate, tú mantienes tu casa
a las seis de la mañana ya es tarde
a las diez de la noche regresas
vives al otro extremo
tú hijo más chico
entró a la escuela, necesita uniforme-cuadernos-zapatos-
libros de texto
el grandecito no hizo la tarea, golpeó a
su compañerito, miraba calzones, se le encontró con una
porno: regañar-volverse ogro-castigar-sacar el regaño del jefe:
hay que llegar más temprano- valorar el trabajo
hace siglos que tu mujer no se pinta
tus hijos acabaron por cerrarte la cenaduría de Amparito. El
cine de la central. El casino Veracruz:
no estoy triste, no es mi llanto…
oye, abre tus ojos, disfrutas las cosas…
nuestro cabello escasea. Se aferra a la calva
nuestros calzones se hacen amarillos. Nos creció la barriga
ya no juegan en el equipo los de antes. Fueron reemplazados
y mira Frank, ellos hablaban de mujeres como si no existiera tu esposa
hablaban de caricias como si sus manos fueran de seda
hablaban de hijos como si los suyos fueran suprahumanos
hablaban de lo cotidiano y les he visto ganar premios, viajar
por el mundo, recibir condecoraciones
hablaban de lo cotidiano como si tu vida, no existiera

***

¡hoy señores el poeta está al intemperie!
ayer le partieron el hocico y lo cogieron por el culo
no deben de acordarse porque no lo vieron
porque ha estado como siempre
como parte del inventario
como parte de la calle
como parte del relieve
ayer señores golpeaba el cielo con una botella rota
que sangre, que sangre que se muera
ayer estaba triste y con el brazo fracturado
!cómo quieren que escriba?
!cómo quieren que mendiga con lágrimas un poco de decencia y cordura?
!cómo quieren verlo sano?
!cómo quieren?
arrojen piedras y sepúltenlo
díganse a sí mismos que era un pobre pendejo
que de vez en cuando se enamoraba y fornicaba
que de vez en cuando era un tipo tierno demasiado frío
díganse a sí mismos para que no los escuche
díganse a sí mismos ¡pobre tipo! ¡da lástima!
díganse a sí mismos !asesinos¡
díganse a sí mismos un poema que no les pertenezca:
palabras, palabras, palabras
díganse a sí mismos de qué color es el cielo que el poeta ensució con sus manos
aprendan el lenguaje de los pájaros, hormigas y mariposas
aprendan a desenterrar los poemas del pecho
aprendan abrir vaginas con un murmullo
con un grito pequeño
con una voz que penetre hasta el fondo
aprendan señores a masturbarse porque sus cuerpos
no consiguen otra cosa
aprendan a masturbarse
porque la soledad se tiñe de blanco