lunes, diciembre 11, 2006

la mesera

la mesera


por las noches, el viejo disco toca
un blues para los olvidades
todos en la cantina escuchan y tocan para sí
su vida austera y melancólica
la música los guía como orquesta de perdedores
el desamparo les quema los pulmones
los regresa a la carga diaria:
llegamos aquí porque no somos superhéroes
porque el cansancio y la rutina compartida se aligera
todos alrededor de la cerveza
de la mesera que recoge miserias y miradas
perdidas y olvidadas que tanto pesan
de no saber a quien reclamar
que mañana será igual que hoy
¡venga aquí señorita mesera y embriágueme!
su perfume es asomarse al vacío
encerrar las esperanza en su asimétrico cuerpo
tocando lenta y bruscamente
sus nalgas me hincan
y yo sé que no soy una bestia
hoy cuando regrese a casa
le pediré a mi mujer baile frente a mi
su ropa caerá como pétalos
pensaré en usted y morderé sus labios y senos
estoy remendando la vida como lo hacen los olvidados
que no tienen cuerpo ni rostro para las caricias
¡venga aquí señorita mesera!
que solo nosotros admiramos su belleza
bajo ese harapiento vestido
¡baile señorita mesera!
que su baile propicia el fuego
y mitiga el cansancio