domingo, noviembre 21, 2004

bestial

¿a quién crucificaron ayer?
¿quién es ese pinche enfermo que perdió el respeto y contagió las palabras?
me ha vencido el odio y estoy actuando de forma endurecida
sé señores que no soy ninguno de ustedes y no pretendo
no soy el batillo que no deja de sobarle la mano a su novia
tampoco la reportera que ha informado lo bajo que soy
ni el mezquino sin webos que le gusta chingar gente

señores: se necesitan ovarios y testículos para escribir desde las sombras
el asesino, el violador, el enfermo tiene mas poesía en sus uñas
que todos ustedes y sus libros
la zorra abre las piernas y pide fornicio
entren señores y florezcan sus vergas que la puta no está cobrando
el cocomaico no deja de estar aspirando y amenazando
piensa que su sonrisa intimidante puede destruirlo todo
el treintañero quiere masturbar al mas joven invitándole una porno
mis palabras son crudezas golpean a la zorra, al pendejo y a mí mismo:
la madre moderna no deja de aconsejar a su hija
que no hable con extraños mientras chupa pitos
esto que digo no es para ti si no estás invitado al festín de las bestias
un ruco le encontraron pantaletas de las niñas que se han perdido
otro chupa la verga en los baños públicos
ya puta que me dio por el culo y el bato que me rompió la madre
caminan como si hubieran hecho la gran hazaña
se me ha acabo la inocencia y es hora que escupa en su cara
escucho el canto de las víctimas abriendo sus panochas
comiendo su remordimiento
es verdad que soy loco, que estoy enfermo y puedo contagiarlos
¡quién eres tú chamaco para darme consejos?
yo soy un cristo abandonado y tirado a la banqueta
soy un cristo enfermo en un río blanco
soy un cristo vil y bajo